El candidato del Partido Liberal, Salvador Nasralla, volvió a generar controversia este lunes al afirmar que el jefe del Estado Mayor Conjunto, general Roosevelt Hernández, “no está capacitado para ejercer el mando” debido a graves problemas de salud. Según dijo, el alto oficial habría sufrido “cuatro infartos”, lo que a su juicio compromete su capacidad para dirigir las Fuerzas Armadas en un momento crítico para el país.
Nasralla sostuvo que “la Constitución exige que quienes ocupan cargos de alta responsabilidad estén en plenas condiciones físicas y mentales”, y que en el caso del general Hernández esa condición ya no se cumple. En declaraciones recientes, transmitidas en programas de televisión y reproducidas en redes, afirmó que “no puede estar al frente de las Fuerzas Armadas alguien que ha tenido cuatro infartos y cuya salud es inestable”.
El candidato insistió en que el Gobierno debe aclarar la situación médica del jefe militar y que, de confirmarse su padecimiento, correspondería a una junta médica evaluar su permanencia en el cargo. “Honduras necesita un mando que pueda responder de inmediato ante cualquier crisis. No se trata de un ataque personal, sino de una preocupación institucional”, expresó.
Las Fuerzas Armadas han emitido comunicados previos negando versiones sobre la supuesta gravedad del general Hernández y asegurando que “cumple con sus funciones con normalidad”. Sin embargo, las declaraciones de Nasralla reavivaron el debate sobre la transparencia en la información relacionada con la salud de los altos mandos militares y la estabilidad del liderazgo dentro de la institución castrense.

