La agresión contra el periodista Leónidas Maradiaga, de UNE TV, durante una concentración del partido Libertad y Refundación (Libre) en el Distrito Central, ha encendido las alarmas sobre el creciente clima de violencia política en Honduras. El comunicador fue atacado físicamente mientras realizaba una cobertura en vivo, según confirmó el Colegio de Periodistas de Honduras (CPH), que condenó el hecho y exigió respeto al ejercicio profesional del periodismo.
Testigos señalaron que el ataque provino de simpatizantes identificados con el partido Libre, quienes lo empujaron y golpearon sin motivo aparente. Este tipo de hechos refleja una peligrosa falta de control interno y una creciente intolerancia dentro del movimiento gobernante.
Lo que agrava la situación es que UNE TV es un medio considerado afín al oficialismo, con posturas cercanas al gobierno y al propio partido Libre. Que un periodista de un canal alineado con el poder sea agredido en una actividad partidaria demuestra que la violencia política ha rebasado los límites de la confrontación ideológica.
El CPH calificó la agresión como un ataque a la libertad de prensa y exhortó al expresidente Manuel Zelaya Rosales y a la precandidata Rixi Moncada a ejercer liderazgo para frenar la violencia de las bases. También advirtió que, a medida que se acercan las elecciones generales de 2025, los ataques contra la prensa podrían intensificarse si no se adoptan medidas firmes de prevención y sanción.
La libertad de expresión atraviesa uno de sus momentos más delicados en el país, y la violencia dentro del partido gobernante revela un patrón preocupante: el poder que no tolera la crítica termina por no respetar ni a sus propios voceros.

