«No es solo un acto cultural o vacacional»: Arzobispo de Tegucigalpa llama a los hondureños a recuperar el sentido espiritual de la Semana Santa

«No es solo un acto cultural o vacacional»: Arzobispo de Tegucigalpa llama a los hondureños a recuperar el sentido espiritual de la Semana Santa

En el inicio formal de la Semana Mayor, el arzobispo de Tegucigalpa, monseñor José Vicente Nácher, lanzó desde la Catedral metropolitana un llamado directo a los católicos hondureños: que la Semana Santa no se reduzca a tradición folclórica ni a feriado de playa, sino que sea asumida como un encuentro genuino con el núcleo de la fe cristiana.La homilía del Domingo de Ramos, celebrada ante cientos de feligreses en los alrededores del templo capitalino, marcó el tono espiritual con el que la Iglesia busca orientar los días más importantes del calendario litúrgico.

Un resumen del seguimiento de Jesús, no un evento del calendario

Nácher fue directo en su mensaje: la Semana Santa es un resumen del seguimiento de Jesús y un volver, cada vez con mayor profundidad, al origen de la fe. Subrayó que estos días exigen preparación y compromiso personal, y que la santidad pasa por reconocer que el amor es posible incluso en medio del mayor pecado. Instó a los creyentes a no dejarse dominar por el miedo al sufrimiento y a mantener la certeza de la resurrección como ancla espiritual.

Conversión, perdón y unidad familiar

El arzobispo vinculó el mensaje pascual con la realidad social del país, llamando a los hondureños a la conversión, al perdón y a dejar a un lado el odio. Pidió que la pasión, muerte y resurrección de Jesucristo llegue al corazón de cada ciudadano, y que esta Semana Santa sirva para unir a las familias en lugar de fragmentarlas. Exhortó a los fieles a participar activamente en los oficios litúrgicos dentro de los templos, presentándolo como el camino más cercano para estar en contacto con el corazón herido de Cristo.

Ramos, procesiones y una tradición que persiste en las calles

Previo a la misa, el arzobispo bendijo los ramos elaborados por campesinos que desde el viernes anterior se apostaron en el atrio de la Catedral para venderlos a los feligreses, una escena que se repitió en diferentes templos de la capital. Procesiones con la imagen de Jesucristo cargando la cruz recorrieron las calles de Tegucigalpa, en una manifestación de fe que combina lo litúrgico con lo comunitario.

Dos millones en movimiento, una Iglesia que llama a detenerse

Mientras la Iglesia convocaba a la reflexión interior, cientos de capitalinos continuaban este domingo su éxodo hacia playas, ríos y balnearios. Se calcula que dos millones y medio de hondureños, entre nacionales y extranjeros, se movilizarán durante la Semana Santa, principalmente hacia las costas del Caribe, los sitios arqueológicos y los parques ecológicos. El asueto concedido por el Gobierno a los empleados públicos durante toda la semana profundiza la tensión entre la dimensión vacacional y la espiritual que el arzobispo buscó interpelar.

El mensaje de Nácher no es nuevo, pero sí resulta pertinente: en un país que vive la Semana Santa con una intensidad cultural difícil de igualar en la región, la pregunta que deja flotando es cuánto de esa intensidad es fe genuina y cuánto es inercia de costumbre.