Pérdidas de energía consumen el 75 % del déficit de la ENEE, advierte ASJ

Pérdidas de energía consumen el 75 % del déficit de la ENEE, advierte ASJ

La estatal eléctrica acumula una brecha financiera de L11,187 millones entre enero y julio, mientras sus ingresos apenas cubren el 65 % de los costos operativos.

Tegucigalpa, Honduras. Las pérdidas de energía continúan siendo uno de los principales obstáculos para sanear las finanzas de la Empresa Nacional de Energía Eléctrica, cuyo déficit acumulado alcanzó los L11,187 millones entre enero y julio de 2026.

Un informe presentado por la Asociación para una Sociedad más Justa, a través de la iniciativa Potencia Honduras, estima que L8,469 millones, equivalentes aproximadamente al 75 % de esa brecha, están directamente relacionados con pérdidas de energía.

La organización señala que una parte importante corresponde a pérdidas no técnicas, entre ellas conexiones irregulares, hurto de electricidad y manipulación de medidores.

El análisis también advierte que los ingresos de la ENEE permiten cubrir solamente alrededor del 65 % de sus costos operativos, manteniendo una presión constante sobre las finanzas públicas y obligando al Estado a realizar transferencias para sostener la empresa.

Además del componente financiero, la calidad del servicio continúa siendo un reto. ASJ señaló que durante 2025 un usuario hondureño promedio acumuló aproximadamente 165 horas sin suministro eléctrico.

Como respuesta, la administración de la ENEE ha planteado medidas que incluyen la instalación de medidores inteligentes y la intervención inicial de 25 circuitos considerados críticos para reducir las pérdidas.

El nuevo diagnóstico coincide con la discusión que mantiene el Congreso Nacional sobre reformas al subsector eléctrico, entre ellas propuestas para reorganizar las actividades de generación, transmisión y distribución.

Reducir las pérdidas será uno de los puntos determinantes para cualquier reforma, debido a que una mejora financiera sostenible dependerá no solamente de cambios administrativos, sino también de recuperar la energía que actualmente se produce pero no logra facturarse.