Proponen que Francisco Morazán tenga un lugar de honor en Washington

Proponen que Francisco Morazán tenga un lugar de honor en Washington

En una reciente columna de opinión publicada en La Tribuna, el abogado Dennis A. Castro B. plantea que Honduras debe conquistar un espacio de honor para Francisco Morazán en Washington, D.C., al nivel de las grandes estatuas y monumentos que allí homenajean a héroes latinoamericanos como José de San Martín, Simón Bolívar o Benito Juárez.

Castro señala que, a pesar de la importancia histórica de Morazán como líder visionario de la unión centroamericana y símbolo de libertad, en la capital estadounidense no existe una estatua, calle o monumento que haga referencia directa a él o a la historia hondureña. Considera que esta omisión revela una falta de política cultural y diplomática proactiva por parte del Estado.

El autor recuerda que en 2017 el entonces presidente Juan Orlando Hernández adquirió una casa para la embajada hondureña en Washington, inversión que —a su juicio— podría complementarse con un monumento de cuerpo entero de Morazán en un lugar visible, como la “Avenida de las Américas”, donde están representados otros libertadores.

Castro argumenta que se trata de un proyecto de Estado, no de gobierno, y que más que un gasto, sería una inversión en identidad nacional y diplomacia cultural, comparable con las estatuas y plazas que otros países han levantado para honrar a sus héroes.

Además, lo define como una deuda moral con la memoria histórica, ya que Morazán fue ejecutado por defender la unión de Centroamérica. “¿Cómo no devolverle un lugar en el escenario donde se homenajea a los grandes libertadores de América?”, se pregunta el autor, afirmando que sería un acto de justicia histórica y de dignidad nacional.

En sus palabras, una estatua en Washington no solo sería bronce y mármol, sino un mensaje claro al mundo de que Honduras honra a sus héroes y se presenta con voz propia en el escenario internacional.

Ahí queda la propuesta para quien quiera cogerla y convertirla en un gesto concreto de diplomacia cultural y orgullo nacional.