Por Jorge Constantino Colindres Castillo, Secretario Técnico de Próspera ZEDE
Próspera ZEDE es la primera Zona de Empleo y Desarrollo Económico de la República de Honduras. Opera en Roatán, Islas de la Bahía y La Ceiba, Atlántida, sobre terrenos privados cuyos propietarios voluntariamente se incorporaron al régimen. Su visión es construir el mejor lugar del mundo para hacer negocios, vivir y trabajar, con estabilidad jurídica, seguridad física y libertad individual. No recibe fondos del Estado, no emite pasaportes, no tiene ejército, y transfiere el 12% de su recaudación fiscal al Gobierno Nacional y a las municipalidades.
Lo que sí tiene Próspera es lo que Honduras ha necesitado durante décadas: un entorno regulatorio de clase mundial, comparable al de Hong Kong, Dubai, Abu Dhabi y Astana, todas ciudades autónomas fundadas sobre reformas constitucionales, con derecho anglosajón, autonomía normativa, sistemas de arbitraje y competitividad fiscal. Eso mismo, exactamente, es Próspera ZEDE.
Una reforma constitucional para impulsar el desarrollo
Las ZEDEs no son una iniciativa extranjera. El propio Congreso Nacional de Honduras, al aprobar la reforma constitucional que las creó, razonó en sus considerandos que “sociedades tan pobres o más que la nuestra han logrado crecer aceleradamente y convertirse en sociedades desarrolladas y más equitativas, mediante la adopción de modelos de gestión pública que otorgan altos grados de autonomía a ciertas zonas del país, sin que ello implique renunciar a la soberanía”. Bajo ese mandato, el Congreso reformó los artículos 294, 303 y 329 de la Constitución y aprobó la Ley Orgánica de las ZEDE mediante el Decreto Legislativo No. 120-2013. Próspera ZEDE fue establecida el 29 de diciembre de 2017 al amparo de esa arquitectura constitucional. La Corte Suprema de Justicia ratificó la constitucionalidad de las ZEDE en seis ocasiones distintas: cuatro en el 2014 y en dos en el 2021.
Un ecosistema de negocios, oportunidades y experiencias
Próspera ZEDE ha facilitado el desarrollo de proyectos sin precedente en Honduras. En aproximadamente 1,000 acres de propiedad privada en Roatán y La Ceiba, opera el sistema de gobernanza más competitivo del hemisferio occidental: derecho común como base jurídica privada, un centro de arbitraje internacional, un modelo de elección regulatoria con más de 40 estándares internacionales disponibles, un sistema tripartito de supervisión con seguros de responsabilidad obligatorios y legitimación procesal ciudadana, y una plataforma de gobierno electrónico (eprospera.com) que digitaliza registros, licencias, impuestos y arbitrajes. Una arquitectura institucional diseñada con más de USD $2 millones de inversión, sin precedente en el país.
En infraestructura y bienes raíces, los proyectos concluidos hablan por sí solos: la Torre DUNA —el edificio más alto de Islas de la Bahía, con 14 pisos, 83 unidades y USD $14.5 millones de inversión—; el Beta Building, ícono arquitectónico nacional, con USD $1.36 millones; la Circular Factory, primera fábrica de carpintería avanzada con robótica industrial en Honduras, con USD $1.32 millones; y el complejo Pristine Bay Resort, Hotel Las Verandas y Black Pearl Golf Club —hotel, golf, playa y residencias de primer nivel en el Caribe centroamericano— con USD $47.1 millones. En desarrollo o planificación avanzada: Darien Village con cinco torres residenciales, Pristine Condos, Beta Village, Nomad Village para emprendedores y Orange Ville. Todo con capital privado, sin un solo lempira del Estado.
En servicios y sectores productivos el ecosistema es igualmente diversificado. En finanzas: Blink LLC —empresa de Bitcoin que trasladó sus operaciones desde El Salvador a Honduras—, Motus LLC como firma de correduría e inversión, Bay Islands Capital Partners como prestamista no bancario, e Infinita Credit Management con LIVES, un token de pago estable activo en decenas de comercios de Roatán. En salud: GARM Clinic en medicina regenerativa —proyectada a audiencias globales en el documental “Don’t Die” de Netflix—, Unlimited Biotech con una terapia génica con VEGF recientemente aplicada a Khloé Kardashian, Clínica Ad Astra para emergencias y BiFat Clinic en medicina metabólica.
En educación: la Pristine Academy con casi 60 estudiantes que se graduarán con diplomas acreditados de Estados Unidos, el Próspera Learning Center que enseña inglés, computación y matemáticas a más de 40 niños de la comunidad de Crawfish Rock, y el Bitcoin Education Center. Próspera provee además su propia electricidad, agua y seguridad privada, sin depender del Estado.
El impacto en empleo: salarios que transforman vidas
Próspera ZEDE genera empleos que no tienen comparación con el mercado laboral hondureño. Según la encuesta laboral del Secretario Técnico de junio de 2024 y datos del INE, los 950 empleos directos y 2,530 indirectos (3,480 en total) pagaban consistentemente el doble, el triple y hasta cinco veces el promedio nacional en cada sector: servicios profesionales USD $2,627 frente a $565 del promedio nacional (4.65 veces más); servicios médicos USD $2,000 frente a $565; servicios financieros USD $1,500 frente a $755; turismo USD $761 frente a $360. En el contexto regional, el ingreso mensual promedio del Departamento de Islas de la Bahía era de apenas USD $426 —cifra que Próspera superaba ampliamente en todos sus sectores.
La encuesta de marzo de 2026, realizada en plena recuperación bajo la nueva administración, documenta 974 empleos, con multiplicadores salariales aún más contundentes frente al promedio nacional: información y comunicaciones paga USD $3,400 (5.60 veces el promedio nacional); finanzas y seguros USD $3,784 (4.88 veces); actividades inmobiliarias USD $2,715 (4.92 veces); salud USD $2,034 (3.28 veces); manufactura USD $1,892 (4.22 veces); educación USD $1,800 (3.55 veces). El salario promedio ponderado del ecosistema es USD $1,129.78, 3.07 veces el promedio del sector privado nacional de USD $367.63 según el INE de julio de 2025, con una prima de 207% sobre ese ingreso. La sentencia ilegal y retroactiva de noviembre de 2024 eliminó el sector de mayor volumen: construcción pasó de 2,260 empleos totales a cero, arrastrando el empleo total de 3,480 a 974, una caída del 72.8%.
Lo que ninguna sentencia pudo cambiar es la calidad de esos empleos. El salario promedio ponderado del ecosistema completo es USD $1,129.78, 3.07 veces el promedio del sector privado nacional de USD $367.63 según el INE de julio de 2025, con una prima de 207% sobre ese ingreso. En este contexto, cada empleo generado en Próspera representa una transformación real en la vida de una familia hondureña.

El derecho internacional garantiza la estabilidad de la Próspera ZEDE
En Próspera ZEDE seguimos atrayendo inversiones y generando empleo gracias a las garantías de estabilidad legal otorgadas por el propio Estado de Honduras y consagradas en tratados internacionales que forman parte del derecho interno de la República, según lo establece el artículo 16 de la Constitución. Al ratificar el Acuerdo para la Promoción y Protección Recíproca de Inversiones con el Estado de Kuwait, la República de Honduras declaró que:
“Todas las disposiciones previstas en los Artículos 294, 303 y 329 de la Constitución de la República de Honduras, la Ley Orgánica de ZEDE, y todos los derechos, condiciones, procedimientos y protecciones, ya sean explícitos o implícitos, incluidos en los mismos, respectivamente, se mantendrán como garantía y deben ser garantizados a las inversiones y los inversionistas del Estado de Kuwait por un plazo no menor de cincuenta (50) años”.
De conformidad con el artículo 10.4 del CAFTA-DR, los contratos de estabilidad jurídica y la Carta Fundacional de Próspera ZEDE aprobada por el Estado hondureño, esta garantía de 50 años se extiende a todos los inversionistas y residentes de Próspera ZEDE, independientemente de su nacionalidad. La propia Corte Suprema ha reiterado en su jurisprudencia que “los tratados son normas de derecho fundamental, de aplicación directa e ineludible, que forman parte del bloque de constitucionalidad hondureño”, y que en caso de conflicto con la ley interna, los tratados prevalecen. Los tratados, además, solo pueden terminarse por los mecanismos que ellos mismos establecen: denuncia formal, acuerdo entre las partes o las causales previstas en la propia Convención de Viena sobre el Derecho de los Tratados. Ninguno de esos mecanismos ha ocurrido, por lo que la garantía de estabilidad legal de las ZEDE permanece vigente bajo el derecho hondureño.
La Corte Suprema declaró inconstitucional el marco legal de las ZEDE con efectos retroactivos, un acto ilegal que excede los límites que la propia Constitución impone al Poder Judicial, y que resultó en la designación de la magistrada Sonia Marlina Dubón en la Lista de Actores Corruptos y Antidemocráticos del Departamento de Estado de los Estados Unidos. Sin embargo, esa sentencia no produce efecto alguno sobre los derechos adquiridos y las situaciones jurídicas consolidadas bajo las tres ZEDEs de Honduras, según lo establece el artículo 94 de la Ley Sobre Justicia Constitucional, que dispone expresamente que la declaración de inconstitucionalidad “no afectará las situaciones jurídicas que ya hayan sido definitivamente resueltas y ejecutadas”. Además, la sentencia no gira órdenes de cierre ni dispone medidas ejecutivas concretas contra Próspera ZEDE o sus residentes. La Convención de Viena, en sus artículos 26 y 27, es terminante: Honduras no puede invocar disposiciones de derecho interno —incluidas sentencias judiciales— como justificación del incumplimiento de un tratado, y está obligada a cumplir sus compromisos internacionales de buena fe.
Es precisamente ese principio el que el Presidente Nasry Asfura reafirmó ante la comunidad internacional al firmar la reincorporación de Honduras al CIADI, declarando que “Honduras reafirma ser un socio confiable, un país serio que honra su palabra”.
Una visión de futuro: lo que Honduras puede construir
Con la transición política y el inicio de la administración del Presidente Nasry Juan Asfura, los proyectos de construcción en Próspera ZEDE han comenzado a reactivarse.
La conciliación de la demanda ante el CIADI desbloquearía el Puerto de Satuyé y el desarrollo industrial de San Isidro en La Ceiba, el proyecto de inversión más ambicioso en la historia moderna de Honduras. Diseñado por Jacobs Engineering de Dallas con estudios de factibilidad de Deloitte Financial Advisory, el proyecto contempla USD $600 millones en 400 acres sobre la costa atlántica de Atlántida: un puerto de aguas profundas, zonas industriales para semiconductores, dispositivos médicos, manufactura textil, agroindustria y ensamblaje, un campus universitario, un hospital, vivienda y comercio. Entre 75,000 y 100,000 empleos nuevos, formales y bien remunerados.
Honduras se ha posicionado globalmente gracias a Próspera ZEDE, captando la atención de Brian Armstrong de Coinbase Ventures, que ya realizó una inversión estratégica Peter Thiel, Marc Andreessen, Joe Lonsdale, Tim Draper, Vitalik Buterin, Naval Ravikant y Balaji Srinivasan, entre otros. Su interés no es casualidad: es el resultado directo de lo que Próspera ha demostrado ser. Ese capital de reputación, construido con años de trabajo institucional, está listo para convertirse en inversión real y empleos reales. Solo espera la señal que el Presidente Asfura ya dio al mundo: que Honduras es un socio confiable que honra su palabra. Convertir esa declaración en un acuerdo concreto ante el tribunal arbitral es el paso que transforma una promesa diplomática en 100,000 empleos para el pueblo hondureño. Esa oportunidad existe. Está construida, respaldada y lista. Solo espera una decisión.
Honduras tiene ante sí una oportunidad histórica que muy pocos países reciben dos veces. Las naciones que hoy compiten por la inversión global, Singapur, Dubai, Irlanda, Estonia, no lo lograron por accidente ni por recursos naturales, sino porque en un momento decisivo eligieron la certeza jurídica sobre la conveniencia política.
Honduras tiene costas en dos océanos, una posición geográfica privilegiada entre Norte y Sudamérica, acceso directo al mercado más grande del mundo, y un pueblo trabajador con capacidad demostrada de adaptación. Próspera ZEDE es la demostración viva de que Honduras puede competir con los mejores destinos de inversión del mundo. Honrar los compromisos internacionales que el Estado asumió no es una concesión a inversores extranjeros: es un acto de soberanía responsable, de respuesta a las necesidades sociales y de orgullo nacional. Es la afirmación de que Honduras es un país serio, que cumple su palabra, que protege el derecho de los hondureños a un empleo digno y que respeta a los empresarios que apuestan por su futuro.

