Regreso al CIADI abre una nueva oportunidad para atraer inversión, pero Honduras debe convertir confianza en resultados

Regreso al CIADI abre una nueva oportunidad para atraer inversión, pero Honduras debe convertir confianza en resultados

Economistas advierten que reincorporarse al organismo internacional mejora la señal hacia los inversionistas, aunque el país deberá superar rezagos de competitividad y garantizar condiciones estables para captar nuevos capitales.

Tegucigalpa, Honduras. El retorno de Honduras al Centro Internacional de Arreglo de Diferencias Relativas a Inversiones puede mejorar la percepción del país frente a inversionistas internacionales, pero el verdadero desafío comenzará ahora: transformar esa señal de confianza en proyectos, empresas y nuevas fuentes de empleo.

El economista Sergio Zepeda señaló que la reincorporación ofrece un respaldo adicional para quienes evalúan invertir en Honduras, debido a que vuelve a existir acceso a un mecanismo internacional reconocido para la resolución de disputas.

La medida puede fortalecer la percepción de seguridad jurídica y reducir parte de la incertidumbre que enfrentan las empresas al analizar inversiones de largo plazo.

Sin embargo, Honduras continúa enfrentando una fuerte competencia regional para atraer capital extranjero.

Otros países centroamericanos también buscan captar proyectos industriales, tecnológicos, logísticos y de servicios, por lo que formar parte nuevamente del CIADI constituye solamente uno de los elementos necesarios para competir.

El país deberá acompañar esta decisión con estabilidad institucional, reglas claras y capacidad para resolver de manera eficiente los conflictos que puedan surgir entre el Estado y los inversionistas.

Otro elemento será el manejo de las demandas arbitrales existentes. La Procuraduría General de la República analiza mecanismos de conciliación que podrían reducir los costos asociados con algunos procesos y cerrar disputas pendientes bajo condiciones consideradas favorables para el Estado.

Zepeda explicó que resolver estratégicamente estos casos puede contribuir a disminuir incertidumbre y mejorar la percepción del país ante potenciales inversionistas.

El objetivo será que el retorno al CIADI tenga un efecto más amplio que el jurídico y pueda traducirse en mayor flujo de inversión extranjera hacia el cierre de 2026.

Para lograrlo, Honduras deberá demostrar que la seguridad jurídica ofrecida en el plano internacional también está acompañada por condiciones internas capaces de garantizar estabilidad y competitividad a quienes decidan invertir en el país.