Rixi, la terrateniente: posee más de 82 manzanas de tierra en Talanga

Rixi, la terrateniente: posee más de 82 manzanas de tierra en Talanga

La aparente contradicción entre el discurso político y la realidad patrimonial de la candidata a la Presidencia por LIBRE, Rixi Moncada, vuelve a generar debate público. Según una investigación publicada por el medio digital ICN, la funcionaria y figura prominente del partido Libre, reconocida por su crítica constante a la acumulación de riqueza, es propietaria de más de 82 manzanas de tierra en el municipio de Talanga, Francisco Morazán.

El reportaje detalla que los registros catastrales muestran las propiedades a nombre de Moncada, quien durante años ha sostenido un discurso que cuestiona la desigualdad económica y la concentración de bienes en pocas manos. Sin embargo, la magnitud de sus terrenos despierta cuestionamientos sobre la coherencia entre su mensaje político y su estilo de vida.

Moncada ha sido una de las voces más firmes contra lo que denomina la “oligarquía económica” hondureña. En todos actos públicos y entrevistas ha insistido en que los sectores privilegiados impiden el desarrollo de las mayorías. La revelación de que ella misma figura entre los grandes propietarios rurales del país plantea una paradoja que sus críticos no han tardado en señalar.

El medio ICN sostiene que los documentos revisados confirman que las propiedades se encuentran inscritas desde hace varios años y que, en conjunto, representan una extensión considerable de tierra agrícola y de pastoreo. Talanga, una zona con creciente valor por su cercanía a Tegucigalpa, ha sido escenario de conflictos por la tenencia de la tierra, lo que hace aún más polémica la posesión de extensiones tan amplias por parte de una funcionaria que se presenta como defensora de los sectores populares.

Diversas reacciones en redes sociales apuntan a que la ‘enemiga de los ricos’ resulta más acaudalada que muchos de los empresarios a los que critica. Algunos usuarios compararon sus declaraciones sobre justicia social con la realidad de su patrimonio, mientras que otros la defendieron argumentando que tener propiedades no necesariamente contradice su visión política.

El caso añade un nuevo capítulo a la controversia que rodea a varios dirigentes de la actual administración, cuyas fortunas personales contrastan con el discurso de austeridad que promueven.