El jefe del Estado Mayor Conjunto, general Roosevelt Hernández, reactivó este viernes la controversia en torno al papel de las Fuerzas Armadas de Honduras en las próximas elecciones, al reiterar que la institución debe recibir copias de las actas de cierre del nivel presidencial una vez finalizada la jornada electoral del 30 de noviembre. Según Hernández, el sistema de Transmisión de Resultados Electorales Preliminares (TREP) “no será válido” para las FFAA, por lo que la única información legítima para ellos serán las actas físicas emitidas en las Juntas Receptoras de Votos (JRV). De esta manera, el máximo responsable de las FFAA se alinea con el oficialismo y su candidata, Rixi Moncada, que, pese a respaldar el TREP y aprobar por unanimidad la adjudicación, lleva una semana deslegitimando este sistema y afirmando que no aceptará esos datos.
El alto mando militar justificó su postura afirmando que las actas son “documentos públicos” y que, en su criterio, la institución tiene derecho a obtenerlas para fines de verificación interna y resguardo. Esta interpretación ha sido rechazada por especialistas en derecho constitucional y por autoridades electorales, quienes recuerdan que la ley no otorga a las FFAA ninguna facultad para acceder a resultados o participar en procesos de escrutinio.
El Consejo Nacional Electoral (CNE) mantiene su posición de que el papel de los militares se limita exclusivamente a la seguridad, custodia y transporte del material electoral, no al manejo ni a la duplicación de actas. Desde octubre, la petición de Hernández ha generado críticas de organizaciones civiles, analistas y sectores políticos, que consideran la solicitud como un intento de intervención indebida en el conteo de votos.

