El icónico Teatro Nacional Manuel Bonilla se encuentra en pleno proceso de restauración gracias a una inversión de 40 millones de lempiras, con el objetivo de devolverle su esplendor y reforzar su papel como epicentro de las artes escénicas en Honduras.
Las obras incluyen mejoras estructurales, modernización del sistema eléctrico y acústico, así como la restauración de elementos históricos que forman parte de su fachada y su interior.
El teatro, inaugurado en 1915, es considerado Patrimonio Nacional y ha albergado durante más de un siglo las principales manifestaciones artísticas del país.
Autoridades culturales resaltaron que la intervención no solo busca conservar el edificio, sino revitalizar la vida cultural del centro de Tegucigalpa.
La inversión también contempla la capacitación de personal técnico y artístico, para garantizar que el teatro no solo se vea renovado, sino que funcione como un espacio de calidad internacional.
Artistas hondureños recibieron con entusiasmo la noticia, destacando que contar con un teatro en óptimas condiciones permitirá impulsar nuevas generaciones en teatro, danza y música.
La renovación del Manuel Bonilla es, sin duda, un paso firme para demostrar que en Honduras la cultura también merece inversión y cuidado.

