La capital hondureña enfrenta la crisis hídrica más severa de los últimos años. La Unidad Municipal de Agua Potable y Saneamiento (UMAPS) advirtió de que las reservas actuales solo alcanzarán hasta finales de agosto si no se registran lluvias significativas en las próximas semanas.
Los embalses, en su punto más bajo
Los datos oficiales ubican a la represa Los Laureles en 40.81 % de su capacidad y a La Concepción en 37.57 %, ambos por debajo del umbral considerado seguro. El gerente de la UMAPS, Gustavo Boquín, explicó que la ciudad requiere 250 mil metros cúbicos diarios, pero actualmente se producen solo 181 mil, un déficit que obliga al racionamiento en la mayoría de los sectores capitalinos, algunos de los cuales reciben agua apenas una vez por semana.
Cisternas y nuevos pozos como respuesta inmediata
Ante el desabastecimiento, la Alcaldía Municipal del Distrito Central desplegó un plan de contingencia con 52 camiones cisterna que recorren 84 rutas diarias, con la meta de llegar a 90 unidades en las próximas semanas. El alcalde Juan Diego Zelaya indicó que cuando inició la actual administración solo operaban dos cisternas, por lo que la ampliación de la flota representa el eje central de la respuesta municipal. La comuna también rehabilita pozos abandonados y perfora nuevas fuentes subterráneas para reforzar el suministro mientras se espera la llegada de las lluvias, previstas de forma más constante hasta septiembre.
El plan de contingencia beneficia a más de 250 mil habitantes de Tegucigalpa y Comayagüela, priorizando los sectores altos y las zonas de mayor vulnerabilidad social.

