El emblemático Cerro Juana Laínez, en Tegucigalpa, se convirtió en un escenario de arte y convivencia con la celebración de TRESORÍGENES, un evento cultural y turístico que unió tradición, sabor y ritmo centroamericano.
La actividad, realizada el pasado 8 de agosto, buscó acercar al público a diversas manifestaciones culturales, desde música y danza hasta muestras gastronómicas y exposiciones artísticas.
Familias enteras aprovecharon la ocasión para disfrutar de un espacio al aire libre cargado de cultura y buena vibra. Entre los atractivos más destacados estuvieron las presentaciones musicales con ritmos autóctonos y modernos que pusieron a bailar a los asistentes.
Además, hubo talleres interactivos para niños y niñas, quienes pudieron aprender sobre pintura, escultura y reciclaje artístico, fomentando la creatividad desde temprana edad.
Los organizadores resaltaron la importancia de rescatar espacios públicos como el cerro, que es un ícono capitalino. “Queremos que la gente vea el Cerro Juana Laínez no solo como un mirador, sino como un punto de encuentro cultural”, afirmaron.
El evento también incluyó oferta gastronómica con platillos típicos, que complementaron una jornada de integración cultural.
Con iniciativas como TRESORÍGENES, se demuestra que Honduras tiene el potencial para unir arte, turismo y convivencia social en un mismo espacio.

