Ucrania estudia en Próspera ZEDE un modelo para reconstruir su economía

Ucrania estudia en Próspera ZEDE un modelo para reconstruir su economía

Una delegación de académicos y expertos en políticas públicas de Ucrania visitó el pasado mes de marzo Próspera ZEDE, en la isla hondureña de Roatán, con el objetivo de analizar un modelo de desarrollo que podría aportar aprendizajes clave para los procesos de recuperación y reconstrucción económica que enfrenta su país. La visita se enmarca dentro de los esfuerzos ucranianos por identificar experiencias capaces de acelerar la atracción de inversión, la generación de empleo y la modernización institucional en contextos complejos.

Una delegación de alto nivel en Roatán

Los visitantes fueron Tymofiy Mylovanov, presidente de la Kyiv School of Economics y exministro de Economía de Ucrania, y Natalia Shapoval, presidenta del Kyiv School of Economics Institute, organización dedicada al análisis de políticas públicas y desarrollo económico. Ambos destacaron la relevancia de conocer experiencias concretas que puedan aportar ideas para los retos actuales y futuros de su país, en un momento en que Kiev necesita diseñar estrategias realistas para enfrentar la reconstrucción de infraestructura, la revitalización de sectores productivos y la captación de inversión extranjera.

Reglas claras y previsibilidad jurídica, el factor distintivo

Durante el recorrido, Mylovanov explicó que Ucrania busca modelos que permitan entender cómo atraer capital, crear empleo y diseñar políticas que impulsen el crecimiento en condiciones complejas. Según el académico, Próspera ofrece un entorno institucional que resulta especialmente interesante para países que necesitan acelerar procesos de recuperación económica.

El exministro subrayó que lo verdaderamente distintivo del modelo no son los incentivos fiscales, sino la claridad de las reglas, la previsibilidad jurídica y la posibilidad de crear marcos regulatorios modernos que faciliten la innovación. Ese conjunto de atributos es lo que coloca a las ZEDE en el radar de economías que requieren reactivarse con rapidez y bajo estándares internacionales.

Gobernanza económica observada en la práctica

Por su parte, Natalia Shapoval enfocó su análisis en la dimensión institucional de la experiencia. La especialista señaló que desde la investigación en políticas públicas resulta fundamental observar experiencias que están generando resultados concretos, y afirmó que Próspera permite entender cómo pueden diseñarse entornos que fomenten la competitividad, la inversión y el desarrollo tecnológico.

La delegación mostró particular interés en comprender cómo este tipo de iniciativas puede dinamizar economías regionales e integrar talento internacional, dos ejes centrales en cualquier estrategia seria de reconstrucción. La capacidad de las ZEDE para articular capital, talento y marcos regulatorios ágiles aparece como un activo que Ucrania busca replicar en su propio escenario posterior al conflicto.

Impacto social y conexión con las comunidades

Hacia el final del recorrido, Shapoval destacó que uno de los aspectos que más le impresionó fue la posibilidad de ver cómo la innovación se traduce en oportunidades tangibles para las personas. La experta valoró la conexión entre reglas modernas y oportunidades reales para quienes viven y trabajan en el entorno de la zona especial.

La delegación coincidió en la importancia de comprender el impacto social de estas iniciativas y su capacidad para integrarse con las comunidades locales, un componente que distingue al modelo hondureño de zonas especiales de otras experiencias internacionales enfocadas únicamente en la atracción fiscal de capital.

Honduras como referente emergente

La visita de los expertos ucranianos se suma al interés creciente de líderes nacionales e internacionales por conocer este modelo en funcionamiento.

Próspera se posiciona como un referente emergente en la búsqueda de nuevas rutas hacia el desarrollo humano.

Desde Roatán, el modelo ZEDE hondureño comienza a proyectarse como una fuente de aprendizajes para gobiernos y centros de pensamiento que enfrentan desafíos estructurales.