El candidato a alcalde del Distrito Central, del Partido Nacional, Juan Diego Zelaya, reaccionó con fuerza al escándalo provocado por los audios fabricados contra la consejera del CNE, Cossette López, difundidos por el Ministerio Público de Honduras. Según Zelaya, las grabaciones fueron creadas mediante inteligencia artificial y utilizadas para montar una acusación falsa. “Vergüenza debería darles atacar a una mujer con audios fabricados”, expresó, calificando el hecho como parte de una persecución política.
Durante sus declaraciones, Zelaya afirmó que el caso busca dañar la credibilidad del Consejo Nacional Electoral (CNE) y sembrar desconfianza antes de las elecciones en Honduras 2025. Advirtió de que la manipulación tecnológica de voces podría convertirse en una herramienta de guerra política y pidió la intervención de organismos internacionales para proteger a López, a quien considera víctima de una campaña de desprestigio.
El conflicto comenzó tras la denuncia del consejero Marlon Ochoa, quien presentó al Ministerio Público una memoria USB con grabaciones supuestamente comprometedoras para Cossette López, Tomás Zambrano y un militar activo. El fiscal general Johel Zelaya indicó que se analiza el caso bajo el delito de traición a la patria, que conlleva penas de hasta veinte años de prisión. Sin embargo, tanto López como Zambrano negaron rotundamente la autenticidad de los audios y anunciaron peritajes internacionales para demostrar que fueron generados con IA.
Zelaya aseguró que la divulgación del material sin pruebas verificadas representa un ataque al proceso electoral y una muestra del deterioro institucional. Denunció una “guerra judicial” y alertó sobre lo que llamó un “plan Venezuela para Honduras”, orientado a intimidar y neutralizar a figuras opositoras. A su juicio, este caso no solo busca desacreditar a una funcionaria, sino también desestabilizar la confianza ciudadana en el sistema electoral.
El candidato exigió que se investigue el origen técnico de los audios, se respete la cadena de custodia y se depuren responsabilidades de manera imparcial. Mientras el debate crece en redes y medios, el caso de los audios falsos del CNE se ha convertido en un punto de quiebre que pone en discusión la seguridad digital, la transparencia electoral y la capacidad del Estado hondureño para enfrentar el uso de la inteligencia artificial en campañas políticas.

