El presidente del Congreso Nacional, Tomás Zambrano, dio la bienvenida al expresidente Juan Orlando Hernándezy aseguró que su retorno representa, a su juicio, el triunfo de la verdad tras el proceso que enfrentó en Estados Unidos. A través de sus redes sociales, el diputado nacionalista escribió un mensaje en el que calificó a Hernández como un líder que regresó «a su hogar del que nunca debieron arrancarle».

Zambrano destacó el papel de la familia del exmandatario durante los años que estuvo fuera del país y reconoció las jornadas de oración de sus simpatizantes. «La verdad prevaleció», escribió el titular del Legislativo, quien además señaló que Hernández fue recibido «como se lo merece», rodeado del cariño de sus seguidores nacionalistas.
Días antes de la llegada de Hernández, el presidente Nasry Asfura se limitó a señalar que «Honduras recibe a cada hondureño», sin emitir juicios políticos sobre el caso. Dirigentes y bases del Partido Nacional, entre ellos el diputado David Chávez, expresaron públicamente su respaldo al retorno del exmandatario y lo calificaron como el fin de una persecución que consideran injusta.
Desde la oposición, la reacción fue distinta. La congresista liberal Alia Kafati calificó el regreso de Hernández como «un día triste» para el país y sostuvo que el exmandatario es una figura que provoca división dentro de la política nacional. El expresidente Manuel Zelaya, por su parte, no se pronunció públicamente sobre el retorno de su antiguo adversario político.
El abogado defensor de Hernández en Estados Unidos, Renato Stabile, quien viajó junto al exmandatario en el vuelo privado desde Florida, afirmó que el jurado no tuvo acceso a toda la evidencia presentada durante el juicio que derivó en la condena de 45 años por narcotráfico. El litigante también señaló que el regreso de su cliente representa el cierre del caso que le fue asignado como parte de la defensa.
Las reacciones divididas reflejan el clima político que rodea el retorno del exmandatario. Hernández deberá comparecer el 3 de agosto ante la justicia hondureña por el caso Pandora II, una audiencia que se perfila como el próximo capítulo de un proceso que continúa generando posiciones encontradas entre distintos sectores del país.

