El alcalde del Distrito Central, Juan Diego Zelaya, presentó el 16 de marzo el informe de sus primeros 50 días de gestión ante la ciudadanía capitalina, con un mensaje central orientado a demostrar que la maquinaria municipal se puso en movimiento pese a las condiciones heredadas. «El Distrito Central lo recibimos con finanzas presionadas, con una deuda de 11 mil millones de lempiras y una planilla mensual de 82 millones de lempiras, además de basura acumulada, calles sin reparar y obras importantes paralizadas», reconoció el propio alcalde al presentar su balance.
El diagnóstico era conocido, pero la acumulación de los números lo hace más contundente: una deuda municipal equivalente a la de una empresa mediana en quiebra técnica, proyectos estratégicos abandonados a mitad de camino y una capital que entró al 2026 con déficits visibles en cada esquina. Sobre ese escenario, la administración Zelaya presenta sus primeros resultados.
Limpieza y vialidad: resultados medibles en poco tiempo
En materia de limpieza urbana, la AMDC ejecutó más de 100 operativos que resultaron en la recolección de más de 3,600 toneladas de desechos en distintos sectores de Tegucigalpa y Comayagüela. Desde el inicio de la gestión, el alcalde fue explícito sobre la prioridad: «Desde el primer día de gobierno nos hemos enfocado en labores de limpieza por toda la ciudad».
En infraestructura vial, se pintaron 10,600 metros cuadrados de señalización en puentes, túneles y cruces peatonales. El bacheo pasó a ejecutarse en horario nocturno para no interferir con la circulación vehicular, con cinco frentes de trabajo que han atendido más de 30 tramos completos de calles. La Policía Municipal y la Gerencia de Movilidad Urbana, en coordinación con la Dirección Nacional de Vialidad y Transporte (DNVT), intervinieron puntos críticos de conflicto y revisaron la red de semáforos en los sectores de mayor congestión.
El Paseo Liquidámbar fue recuperado como corredor peatonal, con un acuerdo alcanzado con 225 vendedores para ordenar el espacio. Adicionalmente, 150 policías municipales fueron desplegados en siete espacios públicos para reforzar la seguridad ciudadana.
Obras estratégicas reactivadas: represas, túneles y mitigación
La reactivación de proyectos paralizados es, quizás, el eje más visible del balance. La represa San José, primera represa nueva en la capital en más de 30 años, fue retomada después de haber sido abandonada en noviembre de 2024 por incumplimientos de pago de la administración anterior. Su conclusión beneficiará a unos 350,000 capitalinos del sector oriental de Tegucigalpa.
El túnel de La Florencia, que conecta la residencial Florencia con el bulevar Suyapa, fue reactivado el 1 de febrero y tiene fecha estimada de entrega entre finales de septiembre y principios de octubre. También se reanudaron obras de prevención y mitigación en las colonias Miramesí e Izaguirre, zonas de alta vulnerabilidad ante deslizamientos.




En materia de atención a emergencias, el Comité de Emergencia Municipal y el Sistema Municipal de Gestión de Riesgo (Simger) atendieron más de 25 incendios estructurales, de zacateras y forestales, con el apoyo articulado del Cuerpo de Bomberos, Copeco, las Fuerzas Armadas, la Fundación Amitigra y el Instituto de Conservación Forestal (ICF).
Finanzas en reordenamiento: reducción de planilla y financiamiento internacional
El frente financiero es el más complejo y el que determinará la viabilidad del resto de la agenda. Zelaya anunció que se trabaja en una reducción del 20% de la planilla municipal, medida que se traduce en un ahorro estimado de L200 millones que serán redirigidos a inversión. «La meta es reducir la planilla en al menos un 20%, lo que permitirá mejorar el flujo de efectivo y garantizar la continuidad de proyectos clave», explicó el alcalde.
En el frente internacional, la AMDC logró un precompromiso de financiamiento con la Corporación Andina de Fomento (CAF) por 100 millones de dólares —unos 2,600 millones de lempiras— destinados a proyectos de agua y saneamiento, infraestructura vial y recuperación de espacios públicos y del centro histórico. Tegucigalpa se convirtió en la primera ciudad latinoamericana en suscribir una estrategia de ciudad con la CAF bajo ese modelo integral.
A esto se suma la inversión de L850 millones en prevención de desastres con respaldo de la Cooperación Alemana (KFW), que cubre 14 obras de mitigación y la construcción del Bosque Urbano en Hato de Enmedio.
El reto que queda
«Ya empezamos a mover la ciudad. Habrá cambios en seguridad, empleo, agua, infraestructura y más», afirmó Zelaya al concluir su presentación. La frase captura tanto el espíritu de la gestión como su principal desafío pendiente: pasar de los primeros 50 días, marcados por la urgencia y los operativos visibles, a los resultados estructurales que la capital lleva décadas esperando.

