La preocupación del sector privado hondureño por la falta de políticas laborales efectivas volvió a quedar en evidencia en el más reciente Barómetro Electoral 2025 del Consejo Hondureño de la Empresa Privada (COHEP). De acuerdo con el estudio, un 65.19% de los empresarios considera que la generación de empleo formal es la prioridad más urgente para el país, mientras un 65.77% apoyaría la creación de una nueva ley de empleo por hora. La cifra refleja un sentir compartido: la economía necesita mecanismos modernos que permitan reactivar la contratación sin poner en riesgo los derechos laborales.
Desde la derogación de la Ley de Empleo por Hora en 2022, miles de micro, pequeñas y medianas empresas enfrentan dificultades para mantener personal con jornadas reducidas. El marco legal actual solo contempla contratos a tiempo completo, lo que ha elevado los costos operativos y restringido la contratación de personal joven o de medio tiempo, especialmente en los sectores de comercio, turismo y servicios. La falta de flexibilidad laboral ha contribuido al aumento del subempleo y la informalidad, que ya alcanzan niveles superiores al 80%.
El Gobierno ha prometido nuevas medidas para fortalecer el empleo, pero aún no presenta una propuesta clara que sustituya el vacío dejado por la antigua ley. Mientras tanto, el mercado laboral continúa mostrando señales de estancamiento. El desempleo juvenil ronda el 12%, y más del 40% de los jóvenes ocupados trabajan con ingresos por debajo del salario mínimo. Esta realidad preocupa a los empresarios, que insisten en que un esquema regulado de empleo parcial podría convertirse en una alternativa viable para incorporar a más hondureños a la economía formal.
El COHEP ha reiterado que cualquier nueva legislación debe garantizar seguridad social, pago proporcional de beneficios y condiciones laborales dignas. Sin una figura que permita adaptarse a la dinámica del mercado, la formalidad seguirá perdiendo terreno frente a la economía informal. En los últimos meses, distintos representantes del sector privado han advertido que la falta de claridad del Ejecutivo en materia laboral genera incertidumbre entre los inversionistas, desalentando la creación de nuevas plazas.
El Barómetro también revela una percepción de mal clima de inversión: el 53.64% de los empresarios se declaró insatisfecho con las condiciones actuales, y el 68.21% considera que la situación económica del país es mala o muy mala. La preocupación por la estabilidad y la falta de incentivos se suma al reclamo por la ausencia de políticas que fomenten la contratación.
Mientras el Ejecutivo continúa sin definir una estrategia laboral integral, el sector productivo insiste en la urgencia de recuperar la confianza y la flexibilidad que permitan a las empresas generar empleo formal. El llamado del 65.19% de los empresarios resume una inquietud generalizada: Honduras no puede seguir postergando una solución que devuelva dinamismo al mercado laboral y oportunidades a quienes hoy se encuentran fuera de él.

