El presidente Nasry Asfura reveló este jueves el estado real del Sistema Nacional de Emergencias 911 que recibió de la administración anterior: de más de 7,300 cámaras instaladas a nivel nacional, únicamente 1,520 se encuentran en funcionamiento. Ante ese diagnóstico, el mandatario anunció un plan integral de modernización que incluye la incorporación de tecnología de reconocimiento facial, depuración del personal del sistema y reformas legales para endurecer el marco normativo en materia de seguridad.
Un sistema degradado durante cuatro años
La crisis del 911 no es nueva. Tiene raíces en una cadena de decisiones institucionales fallidas que se acumularon durante el período 2022-2026. En 2021, el Estado hondureño suscribió un contrato de 154 millones de dólares con la empresa Dynamic Corporation para el servicio de cámaras de vigilancia. Sin embargo, al asumir la administración de Xiomara Castro, el Gobierno dejó de pagar los servicios de la empresa proveedora, lo que provocó la paralización del sistema desde abril de 2022.
En febrero de 2023, la expresidenta Castro anunció la intervención del 911 mediante el decreto ejecutivo PCM 11-2023 y nombró una comisión con el objetivo declarado de auditar el contrato con Dynamic Corporation y restablecer el funcionamiento de las cámaras. Sin embargo, la intervención fue señalada por especialistas y empleados de la institución por priorizar la sustitución de personal técnico con criterios políticos sobre la reactivación operativa del sistema. El Partido Nacional, en oposición durante esa legislatura, documentó el deterioro de manera sostenida.
Cuatro años después, la cifra que el presidente Asfura hizo pública —1,520 cámaras operativas de 7,300 instaladas— representa un rendimiento inferior al 21% de la infraestructura disponible, y confirma que la intervención de Libre no logró restablecer la capacidad de videovigilancia del Estado.
Reconocimiento facial, reformas legales y coordinación interinstitucional
El plan de modernización anunciado por Asfura tiene cuatro ejes. Primero, la incorporación masiva de nuevas cámaras con tecnología de reconocimiento facial, que permitirá identificar en tiempo real a personas vinculadas con hechos delictivos. Segundo, la integración mejorada del sistema con las placas vehiculares metálicas —cuya compra directa fue aprobada este mismo jueves por el Congreso Nacional—, lo que potenciará la capacidad de rastreo de vehículos capturados en cámara. Tercero, una depuración del personal del sistema para garantizar mayor eficiencia y confiabilidad operativa. Cuarto, el proceso se desarrolla en coordinación directa con el ministro de Seguridad, las Fuerzas Armadas y la Policía Nacional.
«Vamos a reforzar el 911 con cámaras, con reconocimiento facial, que eso va a ser muy importante», afirmó Asfura, quien también señaló que la reestructuración irá acompañada de reformas al Código Penal y al Código Procesal Penal. «Se deben endurecer las leyes y mejorar los resultados, por eso es necesario reforzar el 911», expresó el mandatario.
La apuesta por la tecnología como herramienta anticriminal
El anuncio de Asfura guarda coherencia con la estrategia que también el Congreso Nacional ha impulsado esta semana al aprobar la compra directa de placas vehiculares metálicas con tecnología de radiofrecuencia y códigos QR. Diputadas como Merary Díaz han subrayado que la integración de placas identificables con el sistema de cámaras del 911 es una pieza clave en el combate a la criminalidad: muchos delitos captados por cámaras de vigilancia no han podido resolverse porque los vehículos involucrados circulaban sin identificación metálica.
La confluencia de ambas iniciativas —modernización del 911 y regularización vehicular— apunta a reconstruir la capacidad de inteligencia operativa del Estado hondureño en materia de seguridad pública, deteriorada de manera sistemática durante la última administración. El verdadero indicador del éxito de este plan no será el número de cámaras instaladas, sino cuántas permanezcan encendidas y eficientemente operadas cuando la siguiente administración llegue al poder.

