Brasil se suma a la eliminación de aranceles mientras Honduras queda aislada en Latinoamérica

Brasil se suma a la eliminación de aranceles mientras Honduras queda aislada en Latinoamérica

Brasil recibe con esperanza la eliminación de los aranceles con los Estados Unidos en contraste con Honduras, que bajo el gobierno de Libre, ha optado por una ruta distinta, más alineada con los modelos de Venezuela y Nicaragua, donde la apertura económica queda supeditada a agendas políticas que alejan oportunidades de exportación. El aislamiento comercial se hizo más visible tras los acuerdos arancelarios entre Estados Unidos, Guatemala y El Salvador, que ya dejaron en desventaja a la maquila hondureña. Ahora, con la incorporación de Brasil a un nuevo capítulo de integración regional, el impacto para la competitividad del país se vuelve más evidente.

Mientras otros gobiernos centran sus esfuerzos en modernizar marcos regulatorios, ampliar mercados y facilitar el comercio, Honduras sostiene un discurso que prioriza mantenerse en el poder por encima de estrategias económicas que generen empleo. La ausencia de iniciativas que permitan al país integrarse a dinámicas de libre comercio alimenta la percepción de que el oficialismo se aleja de las oportunidades que sí aprovechan sus vecinos. Empresarios y analistas advierten que esta postura podría incrementar la salida de empresas hacia países donde existen incentivos arancelarios y mayor estabilidad.

La preocupación se vuelve más notoria porque la región se mueve con rapidez. Brasil se ha sumado a nuestros vecinos centroamericanos, Guatemala y El Salvador, al convertirse en protagonista de esta etapa de apertura, deja claro que incluso gobiernos con matices progresistas entienden el valor de integrarse a la economía global. En contraste, Honduras mantiene un rumbo que limita su competitividad y que coloca al país en un escenario de aislamiento que podría afectar empleo, exportaciones y la capacidad de atraer nuevas inversiones.