Central de información crediticia: Rixi, a la desesperada, no sabe de lo que habla

Central de información crediticia: Rixi, a la desesperada, no sabe de lo que habla

La propuesta de la candidata presidencial de Libre, Rixi Moncada, de eliminar a los ciudadanos morosos de la central de información crediticia ha despertado una fuerte ola de críticas desde el sector financiero, expertos en economía y voces de la sociedad civil, quienes advierten de que la medida, lejos de democratizar el crédito, podría tener consecuencias negativas para toda la economía hondureña.

Moncada ha asegurado que su iniciativa busca “incluir a quienes han sido marginados financieramente” y garantizar que nadie sea excluido del acceso al crédito. Sin embargo, analistas señalan que el planteamiento es populista y técnicamente inviable, ya que la central de riesgo no es un castigo, sino una herramienta indispensable para medir el cumplimiento de obligaciones financieras.

Especialistas en banca y economía coinciden en que borrar el historial de morosidad aumentaría la incertidumbre entre prestamistas y aseguradoras, lo que podría traducirse en mayores tasas de interés para toda la población, restricciones en el otorgamiento de préstamos y un retroceso en la confianza del sistema financiero hondureño. “Sin información real sobre el comportamiento de pago, el crédito se encarece y se restringe, afectando incluso a los buenos pagadores”, advirtieron representantes del sector.

Además, se alerta sobre el riesgo de crear un incentivo perverso que fomente la cultura del incumplimiento: si no existen consecuencias por no pagar, muchos ciudadanos podrían dejar de honrar sus deudas, generando pérdidas para el sistema y debilitando la estabilidad económica.

Mecanismos para personas con dificultades económicas

Organismos financieros también han recordado que ya existen mecanismos para aliviar la situación de quienes enfrentan dificultades económicas, como la reducción en los años de permanencia en la central de riesgo o la eliminación del registro negativo una vez que la deuda es saldada. En ese sentido, consideran que las reformas deben orientarse a soluciones integrales y responsables, no a la desaparición total de la información crediticia.