Compras de emergencia por lluvias relegan los pagos comprometidos

Compras de emergencia por lluvias relegan los pagos comprometidos

El gobierno de Honduras decretó estado de emergencia durante 45 días en los departamentos de Francisco Morazán, La Paz, Intibucá y Lempira debido a los daños provocados por intensas lluvias. Esta medida permite la contratación directa de bienes y servicios, sin recurrir a los procedimientos habituales de licitación, buscando así agilizar la atención a los damnificados y la reconstrucción de infraestructura crítica.

Las lluvias han dejado al menos 11 muertos, más de 10,000 personas afectadas y numerosas viviendas dañadas, además de varias comunidades incomunicadas. El Ejecutivo también ordenó el teletrabajo para los empleados públicos en la capital y suspendió clases en universidades y otras instituciones, priorizando el salvamento, rescate y reconstrucción.

Sin embargo, diversos sectores expresan preocupación por el uso discrecional de fondos públicos, la ausencia de controles rigurosos y el desvío de pagos a proveedores estatales para financiar estas compras de emergencia. Empresas contratistas y municipalidades se ven afectadas por la reprogramación de transferencias y pagos previamente acordados. Analistas advierten que la falta de límites claros y supervisión en las contrataciones puede elevar el riesgo de corrupción, especialmente en un año electoral.

La crisis evidencia la falta de previsión estructural y la vulnerabilidad del país ante el cambio climático, remarcando la urgencia de crear fondos de emergencia permanentes y mejorar la transparencia y planificación en la gestión de riesgos, para evitar que la respuesta ante desastres comprometa otras obligaciones esenciales del Estado.