El Hospital Escuela Universitario de Tegucigalpa, el centro asistencial más grande de Centroamérica, atraviesa una grave crisis sanitaria. La paralización parcial de su lavandería por fallas mecánicas ha dejado sin sábanas, ropa de cama y uniformes a varias áreas del hospital, afectando directamente la atención de cientos de pacientes, incluidos recién nacidos.
La maquinaria industrial del área de lavandería se encuentra fuera de servicio desde hace semanas debido a la falta de repuestos especializados que no están disponibles en el país. Esta situación ha reducido drásticamente la capacidad de procesamiento de ropa hospitalaria, obligando a recurrir al uso de ropa desechable y medidas improvisadas para mantener la limpieza básica en las salas.
El director del hospital, Hebert López, explicó que la reparación de las máquinas podría tardar entre 20 y 25 días, lo que complica la operatividad del centro. “Hemos estado buscando repuestos, pero no hay disponibilidad a nivel local. Son equipos grandes y de difícil mantenimiento”, indicó.
A esta crisis se suma la escasez de insumos médicos y productos sanitarios esenciales como guantes, gasas, desinfectantes y batas quirúrgicas, lo que incrementa el riesgo de infecciones y limita la atención en áreas críticas como maternidad y pediatría.
El médico especialista Darío Zúñiga, en declaraciones a HCH Televisión Digital, describió la gravedad de la situación con un testimonio que ha causado indignación en la población:
“No tenemos ni una sábana para proteger a un recién nacido”, expresó con frustración, al señalar que las condiciones actuales ponen en riesgo la salud y la dignidad de los pacientes.
Además, las recientes lluvias han agravado la crisis al inundar parte del área de lavandería, generando retrasos en la limpieza de ropa hospitalaria y exponiendo aún más la precariedad del sistema.
La falta de recursos, insumos y mantenimiento en el Hospital Escuela ha encendido las alarmas en el sector salud, que advierte sobre el deterioro acelerado de la red hospitalaria pública del país. Médicos y personal sanitario insisten en que urge una intervención inmediata del gobierno para evitar el colapso total del principal hospital de referencia nacional.

