Un estudio de la Universidad Católica de Honduras (UNICAH) revela una percepción marcada por la incertidumbre sobre el futuro económico del país. Los resultados muestran que más del 60% de los estudiantes universitarios identifica la economía, el desempleo y la seguridad como los factores que más influyen en su visión del futuro de Honduras.
El informe titulado ‘Percepción de Estudiantes de la UNICAH sobre su Futuro y el de Honduras’ señala que el 62% del alumnado son mujeres y que la mayoría tiene entre 17 y 22 años. Entre los temas de mayor preocupación destacan la salud (63.3%), la educación (62.3%) y la seguridad (61.8%), seguidos de la economía (60.2%) y las oportunidades laborales (60.4%). Estas cifras reflejan una inquietud generalizada ante la falta de empleo formal, la pérdida de poder adquisitivo y la escasa estabilidad laboral que enfrentan los jóvenes hondureños.
El contexto económico y político del Gobierno actual ayuda a comprender estas percepciones. Si bien se han impulsado programas sociales y subsidios energéticos, diversos analistas consideran que las medidas de reactivación económica y generación de empleo formal siguen siendo limitadas. La desaceleración del PIB, el bajo flujo de inversión privada y el déficit de oportunidades para recién graduados han contribuido a elevar la preocupación entre el sector universitario hondureño.
El Barómetro de Opinión Pública del Consejo Hondureño de la Empresa Privada (COHEP) respalda esta tendencia. Según su más reciente informe, más del 65% de los empresarios consultados expresó insatisfacción con el rumbo económico del país y con la falta de oportunidades para jóvenes profesionales. La coincidencia entre los resultados de la UNICAH y del COHEP refuerza la percepción de un malestar económico extendido que atraviesa distintos grupos sociales.
Los estudiantes de la UNICAH también muestran sensibilidad hacia otros temas como los derechos humanos (60.2%) y la transparencia institucional (57.8%), evidenciando un deseo de mayor integridad en la gestión pública. No obstante, la gobernabilidad (57.4%) y el medio ambiente (57.6%) ocupan posiciones más bajas en su escala de prioridades, lo que refleja una atención prioritaria a los problemas económicos y laborales.
El estudio deja ver una juventud universitaria consciente de los desafíos estructurales del país y preocupada por su capacidad de inserción en el mercado laboral. La percepción del futuro en Honduras está marcada por el peso del desempleo, la inseguridad económica y la ausencia de políticas sostenibles de crecimiento. Para esta generación, el futuro dependerá de la capacidad del Estado y del sector privado para ofrecer oportunidades reales que fortalezcan la confianza en el desarrollo nacional.

