El nuevo Estado que nació del 30 de noviembre: de las urnas al gabinete, cómo Asfura construyó su poder

El nuevo Estado que nació del 30 de noviembre: de las urnas al gabinete, cómo Asfura construyó su poder

El Partido Nacional ganó las elecciones del 30 de noviembre de 2025: así quedó configurado el nuevo poder en Honduras

El 30 de noviembre de 2025, los hondureños fueron a las urnas en unas elecciones que nadie puede describir como tranquilas. Nasry ‘Tito’ Asfura, candidato del Partido Nacional y exalcalde de Tegucigalpa, ganó la presidencia en un proceso marcado por resultados ajustados, denuncias de fraude por parte de Salvador Nasralla y un recuento de actas que el Consejo Nacional Electoral (CNE) prolongó hasta el límite constitucional. Trump había dado su respaldo público a Asfura días antes de la votación, un gesto sin precedentes de Washington hacia un candidato centroamericano que, según analistas, contribuyó a construir el relato de legitimidad internacional que Asfura necesitaba mientras los resultados nacionales se discutían.

El CNE declaró formalmente ganador a Asfura. Nasralla impugnó, pero no detuvo el proceso. El 27 de enero de 2026, Asfura asumió la presidencia en una ceremonia austera en el Congreso Nacional, sin mandatarios extranjeros invitados, fiel al mensaje de austeridad que repitió desde la campaña.

El Congreso que recibió a Asfura: 90 votos contra 35

El 25 de enero, dos días antes de la toma de posesión, el nuevo Congreso Nacional instaló su primera legislatura del período 2026-2030. Los 128 diputados electos reflejan una correlación de fuerzas radicalmente distinta a la del período anterior: el Partido Nacional obtuvo 49 diputados, el Partido Liberal 41, Libre 35, el PINU-SD 2 y la Democracia Cristiana 1. La oposición de centroderecha y centro suma 90 escaños frente a los 35 de Libre, el partido de Xiomara Castro y Manuel Zelaya. Es la mayoría más cómoda que ha tenido un gobierno hondureño en más de una década.

Con 86 votos, el Congreso eligió presidente a Tomás Zambrano, representante del Partido Nacional, cerrando así cuatro años del mandato de Luis Redondo, de Libre, que gobernó el Legislativo como extensión del proyecto de Xiomara Castro. La Junta Directiva en propiedad 2026-2028 quedó integrada por 14 congresistas del Partido Nacional, 12 del Partido Liberal, uno de la Democracia Cristiana y uno del PINU-SD, un reparto que refleja el acuerdo de gobernabilidad entre nacionalistas y liberales que ya operó en la campaña y que ahora tiene forma institucional.

El gabinete: de la alcaldía a la presidencia

Asfura construyó su equipo de gobierno en las primeras 72 horas de mandato, a cuentagotas y con más de una sorpresa. El perfil dominante en el gabinete no es el de los exministros del gobierno de Juan Orlando Hernández, a quien Asfura quiso mantener en distancia visible, sino el de los exfuncionarios de su gestión municipal en el Distrito Central y el de técnicos con credenciales académicas.

Los nombramientos centrales del Ejecutivo quedaron así:

Secretaría de la Presidencia: Juan Carlos García, exvicealcalde del Distrito Central entre 2010 y 2014 y regidor entre 2018 y 2022. Hombre de la absoluta confianza de Asfura desde sus años en la alcaldía.

Secretaría de Finanzas: Emilio Enrique Hércules. El nombramiento generó preocupación porque Hércules reconoció públicamente sus limitaciones en el dominio del área, aunque desde Casa Presidencial lo defendieron como una apuesta por la lealtad y la alineación con la disciplina fiscal que el gobierno prometió.

Cancillería: Mireya Agüero, quien ya ocupó el cargo entre 2013 y 2014 bajo el gobierno de Juan Orlando Hernández. Figura de experiencia diplomática probada, su designación envió una señal de continuidad en la política exterior proestadounidense.

Gobernación, Justicia y Descentralización: Sulmy Ortez, abogada con experiencia en el sistema penitenciario y como asesora del CNE.

Banco Central de Honduras: Roberto Lagos, economista. Lagos dejó claro desde su juramentación que no se ocultarán cifras ni análisis, y que «en la cifra correcta y en el detalle se encuentran las soluciones, no en narrativas». También anunció el retorno del Departamento del Tesoro de Estados Unidos como aliado técnico en áreas financieras y regulatorias.

Infraestructura y Transporte: Aníbal Erhler, quien fue gerente de Movilidad Urbana de la AMDC entre 2010 y 2022.

Educación: Ivet Arely Argueta, cuyo apellido también aparece en el gabinete de Comunicaciones: José Augusto Argueta es el secretario de Comunicación y Estrategia. Críticos señalaron la existencia de vínculos familiares entre funcionarios, aunque desde el punto de vista legal, los analistas jurídicos precisaron que el marco hondureño solo prohíbe el nepotismo cuando el parentesco involucra directamente al presidente.

Energía (ENEE): Eduardo Oviedo como ministro interino del sector energético, con la primera reunión de la junta directiva de la ENEE convocada el mismo domingo de posesión.

Salud: Decisión sin precedentes. Asfura asumirá directamente la titularidad de la Secretaría de Salud, con el respaldo de sus tres designados presidenciales. La medida, formalizada en el Decreto Ejecutivo No. 01-2026, es la apuesta más arriesgada del nuevo gobierno: si la mora quirúrgica no se resuelve, el presidente carga con la responsabilidad personal.

Uno de los ejes más visibles del nuevo gobierno es la promesa de reducir el aparato estatal de 113 a 74 entidades, liberando recursos para salud, educación y seguridad. La reducción del Estado es la promesa transversal del proyecto Asfura, aunque su ejecución requiere negociación legislativa y enfrentará resistencias de los gremios del sector público.

Honduras entró en una nueva etapa. El período Xiomara Castro cerró con el Partido Libre más débil electoralmente que en cualquier momento desde 2021, con Manuel Zelaya sin visa para viajar a Estados Unidos y con la narrativa de la «refundación» sustituida por la del trabajo pragmático. Lo que viene ahora depende de si el gabinete a cuentagotas que construyó Asfura tiene la capacidad técnica que el momento exige.