El sacerdote Miguel Velázquez hizo un llamado a los hondureños a vivir el tiempo de Adviento como un periodo de esperanza, unidad y renovación espiritual, enfatizando su coincidencia con las próximas elecciones generales del 30 de noviembre. Para el religioso, la fe y la esperanza no deben limitarse al ámbito espiritual, sino extenderse a la participación activa en la vida social y cívica del país.
“El Adviento es un tiempo para reencontrarnos con la fe, la familia y la esperanza. En medio de las tensiones políticas y los desafíos sociales que enfrenta Honduras, debemos recordar el verdadero sentido de este tiempo: prepararnos con amor y esperanza para recibir al Señor”, expresó el padre Velázquez. Sus palabras resaltan que este periodo puede ser un momento propicio para reflexionar sobre el compromiso con la nación y el bienestar colectivo.
El sacerdote subrayó que la esperanza inspirada por el Adviento también debe reflejarse en el trabajo por el renacimiento de Honduras, promoviendo justicia, reconciliación y paz. Según Velázquez, la espiritualidad y la participación ciudadana están íntimamente ligadas, y cada hondureño tiene un rol en construir un país más solidario y justo.
Durante su mensaje, Velázquez explicó el simbolismo de la corona de Adviento, cuyas cuatro velas representan la fe, la esperanza, la alegría y el amor, valores que guían a la sociedad hacia la luz y la armonía. Cada vela, indicó, sirve como recordatorio de la importancia de mantener vivos estos principios en la vida diaria y en la toma de decisiones, incluyendo la participación en los procesos electorales.
El sacerdote hizo un llamado directo a la ciudadanía sobre la importancia del voto: “Votar es un acto de esperanza y de amor al país. Participar con responsabilidad es una forma concreta de aportar al bien común y de construir una Honduras más justa y solidaria”. Sus declaraciones buscan motivar a los católicos a involucrarse activamente en la vida democrática, recordando que la acción de cada individuo tiene un impacto real en la sociedad.
Las palabras del padre Velázquez llegan en un contexto donde el país enfrenta desafíos políticos y sociales importantes. Su mensaje enfatiza que la esperanza cristiana puede traducirse en compromiso cívico, reforzando la necesidad de ejercer el derecho al voto con conciencia, respeto y responsabilidad, contribuyendo así a un futuro más prometedor para Honduras.

