La derrota de Libre en las elecciones de 2025 ha dejado una estela de declaraciones sorprendentes y, para muchos, inesperadas. Tras semanas de incertidumbre y tensiones internas, varios miembros del partido Libre comenzaron a reconocer públicamente su derrota electoral tanto en la prensa nacional como en sus redes sociales, marcando un punto de inflexión en la narrativa que hasta ahora había predominado: la de cuestionar los resultados preliminares.
Mario Moncada, destacado dirigente de Libre, fue de los primeros en admitir la victoria de los contrincantes. En declaraciones a medios nacionales, Moncada afirmó que aceptaba “con respeto y serenidad” la voluntad del pueblo hondureño en las urnas. Su postura, recogida por El Heraldo, rápidamente se viralizó, evidenciando que incluso figuras históricas del partido Libre estaban listas para pasar página.
En la misma línea, Octavio Pineda, Jari Dixon y Daniel Sponda emitieron comunicados y mensajes en Twitter reconociendo los resultados oficiales del CNE. En ellos, hicieron llamados a la calma, la reflexión y al respeto por la decisión popular, un gesto que algunos interpretan como un intento de mitigar la incertidumbre interna y evitar enfrentamientos entre la militancia.
Los mensajes en redes sociales no se hicieron esperar. La red X se llenó de publicaciones de dirigentes que aceptaban la derrota de Libre, con palabras de reconocimiento a los votantes y exhortos a mantener la unidad del partido. Esta reacción contrasta con días anteriores, cuando la narrativa predominante en Libre era la de desconfiar del sistema TREP, denunciando supuestas irregularidades.
La estampida de reconocimientos refleja no solo la aceptación de la derrota electoral, sino el fin de un ciclo político que debe elevar la presión sobre la candidata, Rixi Moncada, para que reconozca oficialmente el resultado y garantice un traspaso de poderes rápido y efectivo.

