Las negociaciones entre la Secretaría de Salud (Sesal) y la Asociación Nacional de Enfermeras y Enfermeros Auxiliares de Honduras (ANEEAH) volvieron a fracasar en los últimos dos días, lo que mantiene la crisis abierta en el sistema sanitario.
La dirigencia de la ANEEAH denunció que la Sesal se niega a firmar un acuerdo que garantice el cumplimiento de compromisos previos y, sobre todo, que descarte represalias contra los trabajadores que han participado en asambleas informativas y protestas. El presidente del gremio, Josué Orellana, afirmó que es “innegociable” el tema de las no represalias, ya que —según dijo— la institución mantiene firme la intención de ejecutar alrededor de 200 audiencias de descargo contra auxiliares que han estado en las manifestaciones.
Mientras la ministra Carla Paredes insiste en que no hay condiciones legales ni presupuestarias para nuevos incrementos salariales y ha calificado las medidas de presión como “extorsivas”, la ANEEAH sostiene que el gobierno incumple acuerdos firmados y que se está criminalizando la protesta laboral.
Ante la falta de entendimiento, la organización gremial anunció que mañana volverán a las calles en todo el país, intensificando sus acciones de protesta. Aunque las áreas de emergencia se mantienen operativas, las tomas y bloqueos han comenzado a afectar consultas externas, programas de vacunación y el tránsito en carreteras clave, aumentando la presión sobre las autoridades.
El diálogo, de momento, se mantiene roto y sin perspectivas claras de solución.

