Salud pierde crédito en la crisis con auxiliares y médicos

Salud pierde crédito en la crisis con auxiliares y médicos

La Secretaría de Salud atraviesa su peor crisis de credibilidad en años, enfrentada simultáneamente a las auxiliares de enfermería y a los médicos, que mantienen protestas en todo el país. Al frente de la polémica está la ministra Carla Paredes, quien ha convertido el conflicto en un choque personal con el presidente de la Asociación Nacional de Enfermeras y Enfermeros Auxiliares de Honduras (ANEEAH), Josué Orellana, con declaraciones que han terminado por dinamitar cualquier confianza en la institucionalidad.

Las auxiliares cumplen ya 16 días de protestas con bloqueos en Tegucigalpa, San Pedro Sula y otras ciudades, además de asambleas informativas y huelgas de hambre. Reclaman el pago de salarios atrasados, reconocimiento del zonaje, viáticos y turnicidad, así como el respeto a los acuerdos firmados en 2024 y este mismo año. Sin embargo, la ministra ha respondido con una línea dura. “El aumento no es viable, porque yo no puedo autorizar un aumento que no está en ley”, declaró Paredes, advirtiendo además que “nadie puede en este país no trabajar 15 días sin una razón… la ley es para todos”.

El tono escaló cuando la ministra acusó directamente a Orellana de manipular el conflicto: “Josué está acostumbrado a que por amistad consigue algunas cosas y cuando la amistad se le termina recurre al chantaje”. El dirigente gremial respondió que la ANEEAH no busca privilegios sino respeto a lo acordado: “Nuestra lucha es de reivindicación, no somos nosotros los intransigentes. Hemos pedido un diálogo franco y sincero”.

A este clima se suma la protesta de médicos, que también han paralizado consultas y servicios en hospitales como el Escuela, denunciando el atraso en el pago de salarios y becas a residentes, así como la falta de cumplimiento de contratos. Aunque meses atrás hubo acuerdos parciales con la Secretaría de Salud, los compromisos siguen sin materializarse en su totalidad, lo que ha reactivado las movilizaciones.

Lejos de apaciguar los ánimos, las amenazas de sanciones y las declaraciones de confrontación de la ministra han dejado a la Secretaría de Salud sin margen político. Lo que comenzó como una demanda laboral se ha convertido en una crisis de confianza: médicos y auxiliares ya no creen en las mesas de diálogo, y señalan directamente al gobierno de Libre por incumplir sus promesas con el sector más sensible del país.

Hoy representantes de las auxiliares de enfermería se reúnen con la Secretaría de Salud y siguen esperando que la presidenta Xiomara Castro los reciba.