A pocos días de las elecciones generales en Honduras, el subsecretario adjunto de Estado de Estados Unidos para Asuntos Latinoamericanos y del Caribe, Christopher Landau, ha vuelto a lanzar un fuerte llamado de alerta ante la creciente intimidación y acoso contra los miembros del Consejo Nacional Electoral (CNE). Según Landau, estas acciones amenazan la integridad y legitimidad del proceso electoral y ponen en riesgo la estabilidad política del país.
Durante sus declaraciones, Landau subrayó que líderes empresariales hondureños le expresaron su “profunda preocupación” por la presión que ejerce el partido Libre sobre el CNE, así como por posibles maniobras del Congreso para intervenir en el conteo y certificación de votos. “Cualquier intento de perturbar el proceso electoral será observado con atención y responderemos con rapidez y firmeza”, enfatizó el funcionario estadounidense.
El pronunciamiento de EE.UU. llega en un momento crítico, en que Libre ha intensificado su campaña de hostigamiento contra los consejeros electorales, intentando influir en la transmisión y certificación de los resultados.
Organizaciones de la sociedad civil y expertos en transparencia electoral han señalado que estas presiones, tanto institucionales como mediáticas, buscan desestabilizar el proceso y generar desconfianza entre los votantes. Además, recientes informes revelan que integrantes del CNE han recibido ataques digitales y campañas de difamación en redes sociales, especialmente las mujeres consejeras, lo que evidencia un patrón de hostigamiento sistemático.
Para Landau, garantizar que el CNE pueda operar sin interferencias es vital no solo para la democracia, sino también para la prosperidad económica de Honduras, ya que los inversionistas y la comunidad internacional observan de cerca la transparencia del proceso electoral.
El mensaje de Estados Unidos es claro: la democracia hondureña no puede ser socavada por intereses partidarios. Libre enfrenta así un llamado internacional a cesar sus prácticas de presión y a respetar el principio de independencia del órgano electoral, imprescindible para que los hondureños puedan ejercer su derecho al voto de manera libre y segura.

