Los pastores desterrados de Nicaragua relatan el terror sufrido por su fe

Los pastores desterrados de Nicaragua relatan el terror sufrido por su fe

FNN inicia una serie de informaciones para compartir con el pueblo hondureño la represión que sufren la Iglesia católica y las iglesias evangelistas en Nicaragua. En marzo de este año, los pastores de la iglesia Puerta de la Montaña que fueron desterrados de Nicaragua relataron experiencias de terror que vivieron mientras permanecieron detenidos por el régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo.

Según sus testimonios, fueron arrestados sin orden judicial, permaneciendo en celdas con condiciones insalubres que provocaron enfermedades y malestares constantes. La falta de ventilación, el agua contaminada y la presencia de insectos como alacranes y cucarachas marcaron la vida diaria de los pastores desterrados durante su encarcelamiento.

Uno de los episodios más impactantes que relatan ocurrió cuando fueron obligados a desnudarse frente a oficiales hombres y mujeres. Esta humillación, según los afectados, se utilizó como una forma de quebrar su voluntad y generar miedo. Los pastores de Nicaragua aseguran que este tipo de trato deja secuelas físicas y emocionales difíciles de superar, y que forma parte de un patrón de abuso dirigido a quienes ejercen su libertad religiosa y su liderazgo religioso en Nicaragua.

Los desterrados de la iglesia Puerta de la Montaña fueron enviados a Guatemala en septiembre de 2024 como parte de la liberación de presos políticos, pero fueron despojados de su nacionalidad y sus bienes. La iglesia, fundada por misioneros estadounidenses en 2013, había desarrollado una labor evangelística extensa en Nicaragua, y los testimonios sugieren que su influencia pudo haber generado suspicacias del régimen.

Organizaciones de derechos humanos han denunciado que la experiencia de estos pastores desterrados de Nicaragua refleja un patrón sistemático de represión y violencia contra líderes religiosos en el país. Las condiciones de detención, las humillaciones y el destierro muestran el nivel de control y hostigamiento que enfrentan quienes mantienen una posición independiente frente al poder estatal.

Los pastores desterrados buscan recuperar su vida y continuar su labor pastoral desde fuera de Nicaragua, recordando al mundo que la libertad religiosa es un derecho que no puede ser vulnerado por motivos políticos o ideológicos.