El diputado liberal Rashid Mejía se sumó de forma abierta a la rebelión interna que crece dentro del Partido Liberal contra lo que diversos sectores describen como una alianza de hecho entre Salvador Nasralla y Manuel Zelaya. A través de un mensaje contundente, Mejía advirtió de que no permitirá que Zelaya vuelva a influir en el liberalismo, recordando que ya “desgració una vez al Partido Liberal” y asegurando que ahora existe una generación joven dispuesta a impedirlo.
Las declaraciones de Mejía se producen en un momento de alta tensión política tras las elecciones generales del 30 de noviembre y el prolongado proceso de escrutinio. En este escenario, dirigentes y bases liberales han comenzado a denunciar que existe una coordinación política real entre el entorno de Nasralla y figuras clave de Libre, lo que para muchos constituye una alianza operativa en los hechos.
Uno de los puntos más sensibles es el supuesto pacto político entre Iroshka Elvir y Mel Zelaya. Elvir habría negociado con Zelaya el respaldo a que el candidato de Libre, Jorge Aldana, mantenga a pesar de su derrota en las urnas la Alcaldía del Distrito Central, a cambio de que el coordinador de Libre impulse la llegada de Nasralla a la Presidencia de la República.
A ello se suma el reclamo de que varios liberales no fueron acreditados adecuadamente en estructuras clave durante el proceso electoral, debilitando la defensa del voto. Para los críticos, estas decisiones no fueron casuales, sino funcionales a una estrategia política acordada fuera de los órganos formales del partido.
El argumento de que existe una alianza de hecho se refuerza, además, por la coincidencia absoluta de mensajes públicos entre Salvador Nasralla y Marlon Ochoa, dirigente de Libre. Ambos han publicado en la red social X textos prácticamente idénticos, exigiendo el conteo voto por voto, denunciando que solo se aprobaron 1,081 actas para escrutinio especial y cuestionando la credibilidad del Consejo Nacional Electoral. Para sectores liberales críticos, esta sincronía demuestra que existe un único discurso y una estrategia compartida, aunque se niegue un acuerdo formal.
La crisis evidencia una profunda oposición dentro del Partido Liberal, donde se enfrenta la visión mayoritaria de Roberto Contreras contra la traición de Nasralla e Iroshka Elvir: una que acepta alianzas tácticas con Mel Zelaya y Libre a costa del sufrimiento y la esperanza del pueblo hondureño.

