Salvador Nasralla, al servicio de Venezuela

Salvador Nasralla, al servicio de Venezuela

La figura de Salvador Nasralla, que en la campaña intentó mostrar distancia con Libre, un partido abiertamente bolivariano y con el que ya tuvo alianzas en 2017 y 2021, ha estado ligada históricamente a Manuel Zelaya Rosales, el máximo representante del chavismo en Honduras, y es que el presidenciable liberal nunca ocultó sus simpatías por Nicolás Maduro ni su visión comprensiva hacia el régimen venezolano. Aunque hoy busca proyectarse como un político distante del eje bolivariano, los registros públicos exponen una relación mucho más cercana de lo que pretende admitir.

Durante el conversatorio de la UNAH, en el marco de las elecciones de 2025, Nasralla fue consultado directamente sobre si, en caso de llegar a la presidencia, adoptaría medidas diplomáticas contra Venezuela. Su respuesta sorprendió a quienes esperaban una postura más firme: “No, con Venezuela podemos tener relaciones diplomáticas e incluso comerciales”. En un momento de fuerte cuestionamiento internacional al régimen de Maduro, Nasralla optó por defender la posibilidad de mantener vínculos con uno de los gobiernos más cuestionados del continente.

Esta actitud no es un episodio aislado. Años antes, en 2017, Nasralla protagonizó una de las declaraciones más controversiales de su carrera. En una entrevista transmitida por TVC, afirmó que los medios “instalan ideas falsas” sobre Venezuela, «como si Nicolás Maduro es un ogro» incluso llegó a decir que las denuncias internacionales sobre represión y muertes en protestas eran “inventos de los medios”. Aquella declaración, en plena crisis humanitaria y política venezolana, fue interpretada como un espaldarazo al régimen chavista en su momento más cuestionado.

El vínculo con el chavismo se vuelve aún más evidente cuando se recuerda su alianza política con Manuel Zelaya, creador de Libre y aliado histórico de Hugo Chávez. Zelaya no ha ocultado jamás su afinidad con el proyecto bolivariano, al punto de impulsar la llegada al poder de su esposa, Xiomara Castro, en 2021, quien mantiene una línea cercana a los gobiernos del ALBA y ha mostrado simpatía por Maduro y su bloque regional.

En síntesis, más allá de los intentos actuales de Nasralla por presentarse como un político independiente del chavismo, sus propias declaraciones, su pasado reciente y sus alianzas estratégicas lo vinculan directamente con los intereses y afinidades del eje bolivariano en la región. Sus palabras —desde la UNAH hasta la entrevista de 2017— se suman a una trayectoria que revela coherencia ideológica: un líder que, pese a su discurso cambiante, ha sido un aliado discursivo y estratégico de Venezuela.