La presidenta del Consejo Nacional Electoral (CNE), Ana Paola Hall, advirtió que el país enfrenta un momento crítico en la organización de las elecciones generales. Tras la medida cautelar del Tribunal de Justicia Electoral (TJE) que suspendió la impresión de papeletas para el nivel de diputados en los departamentos de Olancho y Valle, Hall alertó que el retraso podría impedir el ejercicio del sufragio de miles de hondureños habilitados para votar.
“El tiempo apremia y no permite tanta espera. Es perentorio resolver este asunto. Cada hora que pasa sin una decisión definitiva pone en riesgo la impresión y distribución de papeletas, y con ello el derecho ciudadano al voto”, manifestó la consejera presidenta durante una comparecencia pública.
Hall subrayó que las imprentas contratadas cuentan con tiempos técnicos estrictos para completar la producción de los materiales electorales. Una demora adicional haría imposible entregar las papeletas a tiempo a los centros de votación en esos dos departamentos.
“Nuestro deber es garantizar que ningún hondureño quede sin ejercer su derecho a elegir. Es urgente que el Tribunal resuelva con celeridad, de manera que la impresión de papeletas pueda reanudarse sin contratiempos”, agregó.
La suspensión y sus consecuencias
El TJE emitió la medida cautelar luego de recibir recursos de apelación presentados por candidatos inconformes, entre ellos Jorge Cálix, con la integración final de planillas departamentales. En cumplimiento de esa orden, el CNE detuvo temporalmente la impresión de las papeletas correspondientes a Olancho y Valle.
Sin embargo, la falta de una resolución definitiva ha colocado al órgano electoral contra el reloj. Según fuentes del propio Consejo, si el proceso no se reanuda de inmediato, no habrá tiempo logístico suficiente para el traslado del material electoral a los centros de votación antes de la jornada del 30 de noviembre.
Advertencia institucional
Técnicos del CNE han advertido que las imprentas necesitan al menos diez días consecutivos de trabajo ininterrumpido para completar la impresión, embalaje y distribución nacional de las papeletas. Cualquier prolongación de la suspensión afectaría no solo el calendario, sino la credibilidad del proceso electoral.
“Una elección no se improvisa”, enfatizó Hall. “Los plazos logísticos son inflexibles. Si no se actúa con urgencia, corremos el riesgo de vulnerar un derecho fundamental”.
El llamado del CNE
El pleno del Consejo Nacional Electoral ha solicitado públicamente al Tribunal de Justicia Electoral emitir una resolución definitiva sin más dilaciones, priorizando el principio constitucional del derecho al sufragio universal y libre.
Organizaciones de observación y defensa del voto se sumaron al llamado, recordando que el derecho a elegir y ser elegido no puede quedar subordinado a controversias administrativas o a retrasos judiciales.
“Debemos garantizar que cada ciudadano en Olancho y Valle tenga una papeleta en sus manos el día de las elecciones”, concluyó Hall. “No hay democracia sin voto, y no hay voto sin papeletas.”

