La OEA pide elecciones libres de injerencias y que se respete la voluntad del pueblo

La OEA pide elecciones libres de injerencias y que se respete la voluntad del pueblo

La Organización de Estados Americanos (OEA) celebró una sesión extraordinaria el 25 de noviembre para evaluar la situación electoral en Honduras, marcada por denuncias de presiones institucionales y alarmas de fraude electoral, a pocos días de las elecciones generales del 30 de noviembre.

El secretario general de la OEA, Albert Ramdin, reiteró que la misión de observación electoral está desplegada en todo el país y subrayó que las autoridades electorales deben actuar libres de presiones e injerencias. Esta convocatoria surge tras denuncias recientes de asedio institucional contra miembros del Consejo Nacional Electoral (CNE), movimientos para paralizar sus funciones y acusaciones de maniobras de manipulación electoral.

Por su parte, el embajador de Argentina ante la OEA, Carlos Cherniak, cuestionó la representación del CNE en la sesión, señalando que la institución no merecía un representante que había perdido credibilidad tras participar en actos vandálicos. Cherniak advirtió que las acciones recientes podrían llevar a Honduras hacia una venezualización, en alusión al deterioro democrático observado en Venezuela bajo el gobierno de Nicolás Maduro.

En redes sociales destaca el mensaje de @BertrandKilvett, quien escribió que “hoy los quema llantas superados fueron por lana y salieron trasquilados… La OEA hoy ha sido claro, están del lado de la democracia, de la libertad y eso es estar opuesto a los antidemócratas aliados de Nicolás Maduro… ¡Se van! ¡Viene Papi, viene el desarrollo!”

La combinación de denuncias internas —hostigamiento judicial, intentos de paralización del CNE, fallas logísticas en la preparación electoral— junto con el llamado internacional a transparencia electoral, representa una alerta seria sobre la legitimidad del proceso. El respaldo de la OEA, Estados Unidos y Argentina envía un mensaje claro: el país no puede permitirse un retroceso institucional.