La hermandad del Partido Libertad y Refundación (Libre) con el chavismo y el régimen venezolano es un motivo de orgullo para su candidata presidencial, Rixi Moncada, y forma parte de su propaganda electoral. Recientemente, Moncada agradeció el respaldo de Venezuela durante la crisis de 2009 y aseguró que ese país “dio la cara ante organismos internacionales defendiendo al pueblo hondureño».

Moncada ha sido parte activa de los lazos políticos y económicos que Zelaya tejió con Hugo Chávez. Fue protagonista en las negociaciones para que Honduras ingresara a Petrocaribe en enero de 2008, en un acto en Tegucigalpa al que asistió el propio mandatario venezolano. Ese mismo año, Honduras se sumó al ALBA, consolidando una cercanía que marcó la política exterior del país en la última etapa de Zelaya.

En la campaña electoral de 2025, Libre ha difundido publicaciones que rescatan esos vínculos, con imágenes de Moncada en Caracas y reuniones con Chávez durante las gestiones que permitieron la entrada de Honduras a Petrocaribe. El mensaje es claro: Libre reivindica esa alianza como parte de su identidad política.

El respaldo al chavismo no se limita a Moncada. La presidenta Xiomara Castro también ha expresado recientemente su apoyo a Nicolás Maduro, incluso en un contexto en el que Estados Unidos mantiene una ofensiva diplomática y judicial contra el denominado ‘Cartel de los Soles’, que vincula al régimen de Nicolás Maduro con el narcotráfico. Pese a esas acusaciones, Castro ha mantenido su cercanía con Caracas, defendiendo a Maduro en foros internacionales.
El apoyo de Rixi Moncada a Nicolás Maduro se rubricó con el deseo de su triunfo, expresado en X, en las elecciones de julio de 2024, que culminaron con un fraude masivo del oficialismo chavista para perpetuarse en el poder.
Además, Rixi Moncada ha reivindicado abiertamente el legado de Fidel Castro y el modelo cubano, al que considera una alternativa frente a las democracias liberales que, según ella, han fracasado en la región. La candidata quiere para Honduras un modelo inspirado en Cuba y Venezuela, con un Estado centralizado, fuerte intervención en la economía y control político desde el partido gobernante.

La apuesta de Libre por rescatar y exhibir estos vínculos coloca al partido en una posición de confrontación ideológica directa apoyando el chavismo y en el castrismo referentes autoritarios que han sumido a sus países en crisis económicas y sociales profundas. En la recta final hacia las elecciones de noviembre, el debate sobre el modelo de país que propone Rixi Moncada está marcado inevitablemente por esta conexión con Caracas y La Habana.

