El Consejo Hondureño de la Empresa Privada (COHEP) presentó recientemente su Boletín Mercado Laboral de Género, un informe que revela que 63.2% de las mujeres hondureñas se encuentran en situación de pobreza. La cifra refleja una realidad preocupante sobre la desigualdad económica y social que enfrenta la población femenina en Honduras, donde la participación laboral y las oportunidades de empleo digno siguen siendo limitadas.
Según el boletín, la participación laboral de las mujeres apenas alcanza el 40.9%, situándolas 33 puntos porcentuales por debajo de los hombres. Esta diferencia evidencia la existencia de barreras estructurales que impiden a las mujeres acceder a trabajos formales y bien remunerados. Gran parte de las mujeres se desempeña en empleos informales o en sectores de baja productividad, como comercio, manufactura, hoteles y restaurantes, donde las condiciones laborales son precarias y los ingresos insuficientes para cubrir necesidades básicas.

El informe destaca que la pobreza multidimensional afecta de manera directa a las mujeres, considerando factores como educación, salud, vivienda, acceso a servicios básicos, tecnología y participación social. Estas condiciones generan una brecha económica y social que limita las posibilidades de desarrollo y la autonomía financiera de la población femenina. La concentración en empleos de baja calificación también impide mejorar la calidad de vida y el acceso a beneficios de seguridad social.
El boletín expone que la desigualdad en el mercado laboral hondureño no solo se traduce en menores ingresos, sino también en una mayor vulnerabilidad frente a crisis económicas y restricciones sociales. La informalidad laboral femenina incrementa el riesgo de subempleo y dificulta la estabilidad de los hogares, afectando especialmente a mujeres jóvenes y jefas de familia. Esta situación evidencia la necesidad de políticas públicas orientadas a mejorar la inclusión, la igualdad salarial y la formalización del empleo femenino.

El COHEP enfatiza que los datos del Boletín Mercado Laboral de Género deben servir como herramienta para diseñar estrategias que fortalezcan la participación de las mujeres en la economía, garantizar condiciones laborales justas y reducir la pobreza. Mejorar el acceso a educación, capacitación y oportunidades de empleo formal se vuelve indispensable para transformar la realidad laboral de las hondureñas.
La presentación de este boletín pone en evidencia la brecha de género que persiste en Honduras y reafirma la urgencia de acciones concretas por parte del sector privado, instituciones estatales y sociedad civil. La pobreza femenina no solo limita el desarrollo de las mujeres, sino que también impacta en la estabilidad económica de las familias y en la productividad del país, convirtiéndose en un desafío que requiere atención inmediata.

