Diputado Tomé llama a la renovación en Libre: Zelaya cada vez más aislado

Diputado Tomé llama a la renovación en Libre: Zelaya cada vez más aislado

El diputado Rasel Antonio Tomé lanzó un fuerte mensaje hacia el interior del Partido Libertad y Refundación (Libre) al llamar públicamente a una renovación de liderazgos tras la derrota electoral del 30 de noviembre de 2025. En una carta abierta dirigida al coordinador general del partido, Manuel Zelaya, Tomé reconoció el revés en las urnas y cuestionó el rumbo político que ha seguido Libre bajo la conducción del círculo más cercano al expresidente y a la candidata Rixi Moncada.

Tomé fue claro al señalar que los resultados electorales reflejan un desgaste profundo del proyecto político de Libre, incapaz de conectar con la mayoría del electorado hondureño. A su criterio, insistir en las mismas figuras y en una lógica de control vertical ha devenido en una crisis de confianza tanto frente a la ciudadanía como dentro de la propia organización. El diputado sostuvo que el mensaje de las urnas no admite interpretaciones forzadas ni discursos de victimización.

La postura de Tomé se suma a una serie de fracturas internas que se han venido evidenciando en Libre tras la elección. En días recientes, el director de Aduanas, Fausto Cálix, reconoció públicamente la derrota del partido, asegurando que las actas en poder de Libre no favorecen a su candidata presidencial. Sus declaraciones marcaron un punto de quiebre, al contradecir la narrativa oficial de sectores que se niegan a aceptar el resultado electoral y mantienen un discurso de confrontación.

Asimismo, se ha registrado una estampida de reconocimientos de derrota por parte de dirigentes medios, líderes territoriales y figuras históricas del partido, como Octavio Pineda, Daniel Sponda o el propio hermano de la candidata, Mario Moncada, quienes han optado por aceptar los resultados y pedir serenidad a la militancia.

La realidad interna muestra a Zelaya y Moncada cada vez más solos, enfrentando críticas desde dentro de su propio partido. Lejos de tratarse de casos aislados, las disensiones reflejan un malestar generalizado que pone en duda la capacidad de la actual dirigencia de conducir a Libre hacia el futuro. El mensaje es claro: la derrota no fue circunstancial, sino consecuencia directa de decisiones políticas que hoy pasan factura.