La diputada Maribel Espinoza envió un mensaje contundente desde su cuenta de X, dejando claro que no hay espacio para traiciones dentro del Partido Liberal: «Ningún liberal bien nacido puede poner en riesgo la democracia y la alternancia en el poder haciendo comparsa con Libre». El pronunciamiento surge como reacción a la estrategia del candidato Salvador Nasralla, quien ha mostrado acercamientos con Libre en el momento más crítico del proceso electoral hondureño.
Mientras Maribel Espinoza se convertía en la voz visible que encabezó la autoconvocatoria del Congreso Nacional, para respaldar a las consejeras del CNE y exigir que el escrutinio de actas avance sin dilaciones, Nasralla aparecía en un video pidiendo la nulidad de las elecciones y la convocatoria a un nuevo proceso. Esa postura, alineada con la narrativa de Mel Zelaya y Libre, no solo tensiona el país, sino que lleva a Honduras por un camino de incertidumbre donde la institucionalidad queda en juego.
Por su parte, Iroshka Elvir, diputada y esposa de Nasralla, ha venido adoptando una conducta que muchos interpretan como anteponer intereses personales a los intereses generales del país. Su aparente cercanía con las tácticas de Libre ha provocado el rechazo dentro de amplios sectores liberales que no están dispuestos a mezclar la identidad del partido con estrategias que ponen en riesgo la alternancia.
En este pulso, figuras de peso del Partido Liberal, como Roberto Contreras y Alia Kafati, se han sumado a la corriente que respalda la continuidad del escrutinio y la declaratoria electoral. La diputada Kafati, en su más reciente pronunciamiento, reafirmó que los liberales respetuosos de la ley quieren que el conteo continúe y que no se prestarán a atajos ni a juegos que desestabilicen al país.
Mientras Maribel Espinoza se perfila como la voz de la sensatez dentro del Partido Liberal, defendiendo la institucionalidad y el respeto al voto; del otro lado, la alianza política de Nasralla con Libre y la actitud antidemocrática de Iroshka Elvir profundizan la división interna y alejan la posibilidad de una salida ordenada y democrática a la crisis electoral.

