Una investigación de ICN Digital revela que al menos 36 familiares de Rixi Moncada —entre hijos, sobrinos, nueras y consuegros— ocupan actualmente cargos en el gobierno de Xiomara Castro, consolidando lo que se define como una red de nepotismo en Honduras. Esta situación ha generado preocupación entre expertos en transparencia y política, quienes advierten sobre los riesgos de clientelismo, conflictos de interés y concentración de poder.
Según el medio, los familiares de Moncada están distribuidos en al menos siete dependencias estatales, que incluyen el Consejo Nacional de Deportes, el Instituto de la Propiedad, el Instituto de Jubilaciones y Pensiones, la Empresa Nacional de Energía Eléctrica, el Registro Nacional de las Personas, el Consejo de Prevención y Mitigación de Desastres y el hospital San Felipe, así como en misiones diplomáticas en el exterior. La investigación señala que esta no es una contratación aislada, sino parte de un patrón sistemático de colocación de familiares en puestos estratégicos del Estado.

La red familiar se origina en los siete hermanos Moncada Godoy, entre los que se encuentra Rixi Moncada. Cada hermano ha creado su propia estructura de influencia, incorporando a hijos, yernos, nueras, excónyuges y otros parientes en diferentes instituciones públicas, lo que ha permitido un control familiar significativo sobre varias áreas del gobierno.
Entre los casos más destacados se encuentra Mario Moncada, quien dirige el Consejo Nacional de Deportes y ha colocado a nueve parientes directos y tres por afinidad en múltiples instituciones. Óscar Moncada, otro hermano, tiene a su esposa trabajando en la Dirección Municipal de Educación de Talanga y a su hijo en el Banco Central de Honduras. Por su parte, Claudia Moncada ha incorporado a seis familiares en al menos cinco instituciones, incluyendo el Instituto de la Propiedad y Copeco, mientras que Nora Moncada ocupa el cargo de cónsul general en Dallas.
Los hijos de Rixi Moncada también forman parte de esta red: su hija trabaja en la Cancillería como representante de Honduras ante organismos internacionales en Ginebra, y su hijo es gerente de país en el Banco Centroamericano de Integración Económica. Esta distribución familiar demuestra la amplitud y alcance de la red Moncada, que va más allá del núcleo familiar directo.

La investigación destaca que la recopilación de datos se basa en portales de transparencia, solicitudes de acceso a información y documentos institucionales, lo que otorga solidez a las acusaciones sobre la existencia de un patrón de nepotismo. ICN Digital asegura que esta red no solo coloca a familiares en cargos administrativos, sino también en puestos estratégicos que podrían influir en decisiones financieras y políticas del Estado, lo que aumenta el riesgo de conflictos de interés y favorece el clientelismo.
Expertos señalan que este tipo de redes familiares pueden debilitar la confianza en las instituciones públicas y afectar la percepción de transparencia del gobierno. La situación adquiere mayor relevancia política, considerando que Rixi Moncada es precandidata presidencial, lo que podría convertir esta red de nepotismo en un tema central de debate durante el proceso electoral.
Además, el reporte advierte que la red Moncada no se limita a familiares directos, sino que también incluye parientes por afinidad, excónyuges y consuegros, quienes ocupan posiciones en consulados, organismos multilaterales y alcaldías, consolidando así un sistema de poder familiar estructurado y extendido dentro del Estado hondureño.
En conclusión, la investigación de ICN Digital pone en evidencia un patrón sistemático de nepotismo que involucra a decenas de familiares de Rixi Moncada en el gobierno de Honduras, generando alertas sobre corrupción, clientelismo y concentración de poder, así como el impacto político que podría tener en el contexto de las próximas elecciones presidenciales.

